— Yo nunca eh amado tanto como amo a su hija — dijo Eduardo mirando a Javier con firmeza. — ¿No te importa nada? — pregunta Javier asombrado. — Nada solo me importa Penélope solo ella es la que quiero hacer mi esposa — dijo Eduardo con firmeza. Javier no sabía que decirle sabía que era muy pronto para que Eduardo hiciera su esposa a su hija, pero algo admiraba a ese muchacho era que Eduardo si tenía el valor de enfrentarse a Medio mundo sin importar nada, no era cómo Javier qué fue un cobarde con Ximena. — Confío que lucharas por mi hija confío que Tú harás lo posible por ser feliz al lado de mi hija— dijo Javier sonriéndole levemente. Eduardo sonríe estaba feliz por aceptar la relación que tenía con el. — yo le juro que no lo defraudaré — dijo Eduardo con firmeza. Javier solo asen

