— Si puedo estar hablando en serio tú eres mío Javier y de nadie más — refutaba Raquel furiosa
— Entiende qué entre tu y Yo no puede haber nada — dijo Javier negando con la cabeza
— Y yo que dije que eres mío Javier — le responde Raquel con firmeza
— Hablaré con Ximena y diré qué todo esto es mentira — dijo Javier dándose La media vuelta para entrar al hospital pero la voz de Raquel la detiene
— Anda hazlo si pones un pie en el hospital yo te juro que mataría Ximena — dijo ella viéndose las uñas
— Tú no serías capaz de eso — dijo Javier mientras la señalaba
— Con tal de separarte a ti de Ximena soy capaz de todo Javier me escuchaste de todo hasta conseguirlo — dijo Raquel mientras veía a Javier con desprecio haciendo qué Javier se sintiera entre la espada y la pared
— Te vas a arrepentir un día por todo lo qué estás haciendo — dijo Javier negando con la cabeza
— ¿Arrepentirme? No no me arrepentiré ustedes se arrepentirán por lo qué me han hecho — recrimina Raquel viéndolo con furia y desprecio
— Eres despreciable Raquel — dijo Javier decepcionado de ella quién pensó qué no era tan mala
— Mira pará qué veas qué no soy tan mala qué tengo un trato — dijo Raquel sonriendo maliciosamente
— ¿Qué clase de trato? — pregunta Javier desconfiado
— No mataré a Ximena sí eso qué preocupa solo si te casas conmigo y qué hagas cargo de tu hijo — dijo Raquel en tono certero
— ¡Estás loca Yo no te hice ningún hijo! — decía Javier exaltado había perdido los estribos sin importar que lo escucharan
— Hazlo grita y qué todo el mundo se entere la clase de persona qué eres— dijo Raquel sonriendo maliciosamente
— ¡Entiende Raquel Yo no te hice ningún hijo! — decía exaltado Javier tratando de regular su voz para qué la gente qué estaba fuera del hospital no escucharan.
— Claro qué si me hiciste un hijo o qué ¿Se hacen solos? — decía Raquel con ironía y sarcasmo — o no recuerdas la vez qué estabas borracho — le dijo Raquel cerca de su oído
— Pero ese día yo no hice nada — decía Javier agarrándose la cabeza pretendiendo recordar ese día.
— Sí Lo hiciste me dijistes qué me amabas subimos a mi habitación ¿ya recuerdas mi fiesta? — le dijo Raquel recordándole todo a Javier sin embargo él no podía, no quería creer que todo esto fuera cierto... Pero Javier sabía qué Raquel mentiría sobre ese hijo qué ella se había inventado.
— Voy a creer tu palabra solo con una condición — dijo Javier mirándola firmemente.
— Escucho ¿Qué clase de trato?— preguntaba Raquel curiosa
— Qué te hagas la prueba de ADN de esa forma sabré si ese hijo qué esperas es mío — le dijo Raquel mirándola fijamente y firmemente haciendo qué ella no se pudiera negar.
— Está bien acepto hacerme la prueba de ADN — dijo Raquel rendida.
Javier cumple con su palabra y no entra con Ximena aunque el moría por hacerlo sin embargo Ximena estaba desecha ahora le quedaba un día para salir del hospital ansiaba sus fuerzas qué Javier fuera por ella pero no era así si no el qué iría por ella sería Pancho, el entra a la habitación y ve a Ximena llorando en silencio
— Ximena — le dijo Pancho preocupado mientras qué Ximena extiende sus brazos para qué él lo abrazara
— Abrázame por favor — dijo Ximena tratando de no llorar
— ¿Qué te hicieron? Habla ¿qué te hicieron? — pregunta Pancho muy preocupado
— Javier de nuevo pensé qué entre el y yo — lloraba de nuevo — Javier será papá y no me dijo nada prefirió ocultarlo — dijo Ximena entre sollozos
Pancho solo la abrazaba
— Saldrás adelante Ximena no te dejaré sola menos por tu enfermedad — le susurraba Pancho dándole ánimo
— Eso es lo qué más me preocupa mi enfermedad tengo miedo de morir Pancho tengo mucho miedo — dijo Ximena llorando.
— ¡Tú no morirás Ximena me escuchaste tú no morirás! — le dijo pancho juntando su frente con Ximena.
— Y, si muero Pancho — dijo Ximena llorando desesperada.
— No morirás tu qué vas a curar — le dijo Pancho dándole ánimo.
— ¡¡Pancho yo tengo cáncer en los huesos!! — le grita Ximena desesperada.
Pancho no dice nada solo la abraza, dándole su apoyo incondicional, mientras qué Javier manejaba sin rumbo alguno lágrimas rodaban por su mejilla, mientras el golpeaba con fuerza el volante mientras manejaba...
— ¡¡Maldita sea por qué no puedo luchar por la mujer qué yo amo!! — dijo Javier gritando con fuerza.
Estaba acorralado, no sabía qué hacer sin embargo Raquel pensaba qué había ganado la batalla, estaba feliz por qué logró su cometido logro alejar a Javier de Ximena sin importarle nada, ella se estaba tomando una copa de vino, el embarazo no eran más que mentiras si se acostó con Javier pero nunca la embarazo ahora tenía un problema el problema sería en como hacer qué en realidad estaba embarazada avienta la taza este jueguito no le resultaría fácil. Sin embargo Javier se para en un bar, tomaría hasta ya no tenga fuerzas para hacerlo, pide una copa después otra hasta qué llega a su mesa un tipo poco amigable.
— Pide una copa de puro coñac yo te la invitó — respondió el tipo viendo a Javier como si fuera cualquier gato.
— Con esta botella está bien — dijo Javier sonriendo forzosamente.
— Entonces vente a tomar una copa conmigo — respondió el tipo algo altanero.
— Prefiero estar solo — dijo Javier sin quitar de la mirada a la botella.