Shinbe bostezó. Casi no había dormido anoche, ni antes ni después del regreso de Kyoko. Había pasado la mayor parte de la noche escuchando a Toya despotricar porque ella no había vuelto a través del corazón del tiempo antes del anochecer como había prometido. Al principio, Shinbe se había preocupado de que siguiera enfadada con Toya cuando no había vuelto. Le había gritado a Toya antes de irse porque él había intentado impedirle que volviera a su época. Toya incluso se había parado delante de ella, bloqueándola del santuario de la doncella. Al final, ella acabó hechizándole numerosas veces, más veces de las que Shinbe era capaz de llevar la cuenta. Pero ella había prometido volver antes del anochecer del día siguiente. Shinbe sonrió recordando cómo Toya había luchado contra el hechizo, m

