La puerta sonó un par de veces, Nicholas abrió la puerta como de costumbre, con algo de retraso al llamado de los toques. —¿Qué demonios significa esto? —preguntó. —Lo siento señor, la mansión está cerrada el día de hoy y yo salgo del país mañana en la mañana, no podía esperar, le llamé por teléfono y no me contesto, y bueno este asunto debe cerrarse hoy mismo, nos hemos quedado sin varios elementos, ya sabe, los mas listos consiguen que un idiota millonario crea estar enamorado, y bueno… necesito su ordenes —dijo un tipo de mediana estatura. Con un aspecto pícaro y soso al mismo tiempo. —¿Crees de verdad que esto es una buena idea?, ¿te golpeaste la maldita cabeza? —preguntó Nicholas, con la puerta aún sostenida por sus manos. —Señor se que es una locura, pero el señor Mankell ta

