Matrimonio arreglado.

1286 Words
Billy Johnson levantó su copa y brindó enérgicamente por su exitosa sociedad con el magnate Koch. Ambos hombres compartían una estrecha amistad desde hacía décadas y pertenecían a la élite social de Nueva York. Juntos, eran los orgullosos propietarios de las joyerías más exclusivas de la ciudad. En medio de la celebración, Billy llevó a cabo una importante revelación, habían acordado comprometer a sus hijos, Julieta y Jonas, en matrimonio. Para Julieta, esta noticia fue la realización de sus sueños adolescentes, ya que había amado en silencio a Jonas durante años. Sin embargo, para Jonas, esto era una carga que llevaba sobre sus espaldas, ya que tenía una relación clandestina con una joven humilde llamada Amanda Bush,a quién realmente amaba. Pese a los sentimientos contradictorios, Jonas se vio obligado por su padre a contraer nupcias con Julieta. Siempre aparentó un amor que no sentía verdaderamente, tratando de mantener sus sentimientos ocultos. El compromiso parecía ser solo una treta de la clase alta para mantener su poder y riqueza. Julieta con ojos soñadores expresó —¡Jonas, no puedo creer que finalmente estemos comprometidos! Siempre supe que estábamos destinados a estar juntos. Jonas forzó una sonrisa— Sí, Julieta, es emocionante. Seremos la pareja perfecta, sin duda alguna. La boda de Jonas Koch y Julieta Jhonson fue un evento de proporciones magníficas. La iglesia estaba decorada con flores blancas y rosadas, creando un ambiente elegante y sofisticado. Los invitados no podían dejar de susurrar entre ellos sobre la impresionante belleza de Julieta y el aparente descontento de Jonas. Billy Johnson llevaba a su hija del brazo con una mezcla de orgullo y nostalgia en sus ojos. El vestido de Julieta era de ensueño encajaba perfectamente en su figura, realzando la elegancia natural de la que siempre hacía gala,ese día su rostro reflejaba felicidad. Al pie del altar, Jonas, el novio, mantenía una expresión mezclada de tragedia y forzada sonrisa. Parecía estar pasando por emociones contradictorias, como si un conflicto interno se desatara en su ser. Sin embargo, su atención se desvió cuando una joven de tez pálida y cabellos oscuros irrumpió en la iglesia vestida de n***o,justo en ese momento en que el sacerdote dijo—Si alguien se opone a esta boda,que hable ahora o guarde silencio para siempre. Todos los invitados quedaron atónitos ante su presencia, incluso el novio, que le envió una mirada tan penetrante que parecía decirle que se fuera. La joven, comprendiendo el mensaje, fingió haber entrado por equivocación y se disculpó antes de abandonar la iglesia. La ceremonia continuó con emotivos votos y momentos llenos de romanticismo. La pareja pronunció sus juramentos de amor eterno, sellando así su unión frente a todos los presentes. Al terminar, los aplausos resonaron en la iglesia, llenando el espacio sagrado con alegría y celebración. Después de la iglesia, todos se dirigieron a una imponente recepción, que se llevaba a cabo en un majestuoso salón de eventos. Los candelabros iluminaban las mesas decoradas con finos manteles de encaje y arreglos florales exquisitos. La música en vivo llenaba el ambiente, creando una atmósfera festiva y alegre. Habían muchas personas de la prensa. La pareja y sus invitados disfrutaron de una deliciosa cena, brindaron con exquisitos vinos y compartieron conversaciones. No faltaban los murmullos sobre la misteriosa joven de n***o que había interrumpido la ceremonia, pero su desaparición solo dio lugar a especulaciones sin respuestas concretas. Una vez culminada la recepción, Jonas y Julieta se dirigieron hacia su lujoso automóvil, listo para llevarlos hacia su luna de miel. Partieron a Hawaii, donde disfrutarían de días de ensueño en playas paradisíacas y hoteles de lujo. Billy estaba satisfecho,la boda de su única hija había sido una muestra de ostentosidad y opulencia característicos de las familias de abolengo. Desde la iglesia hasta la recepción extravagante, todo fue planeado y ejecutado con precisión para garantizar que el evento fuera memorable y deslumbrante,como lo deseaba el señor Jhonson,ahora le sobraría tiempo para irse de crucero con su esposa Mary. ¡No llores mi amor!--Le dijo a su esposa—Nuestra hija se ha casado bien,ahora somos como dos novios que disfrutan su romance. -No me hagas caso,ya sabes que a veces me pongo sentimental.-Añadió la señora Jhonson mientras secaba esas lágrimas que eran producto de alegría y nostalgia. -Eso tiene solución, vamos de paseo.-Dijo mostrando las llaves del auto. Para los recién casados aquella primera noche juntos fue un torbellino de emociones. Jonas, visiblemente afectado por la presión de su padre, se dejó llevar por la rabia y la frustración que sentía hacia su amor impuesto.Tomó varios tragos para adormecer su malestar. -Mi amor,ya has tomado suficiente,es nuestra noche de bodas,te quiero sobrio.-Bromeó Julieta. ¡No te preocupes!,te voy a dar lo tuyo.--su tono fue sarcástico,Julieta no lo notó. Dos horas después finalmente, se dirigieron a la habitación.Nada fue como ella lo había imaginado. Fue rudo, sin delicadeza ni ternura. La chica sentía inseguridad e incomodidad en cada momento, sabiendo que eso no era lo que realmente esperaba . Pero, en realidad, no experimentó una gran diferencia, ya que era su primera vez. Su inocencia había sido forzadamente arrebatada y, en ese momento, lo único que sintió fue un vacío, la ausencia de amor en lo que debía ser un momento especial. —Deben ser los nervios que lo tienen así.---Pensó Julieta. Su actitud indiferente hacia ella continuó. ¡Ya duerme Julieta!,te di lo que querías. ¿Estás enojado? —Sólo un poco cansado. Ella le dio un beso en el cuello y susurró—¡descansa mi amor! Jonas se hizo el dormido,a duras penas le había cumplido como esposo.Aunque Julieta era hermosa no la amaba y eso le hacía sentir una especie de rechazo al contacto de la chica. A primera hora de la mañana el teléfono de la habitación del hotel sonó y al atender,Julieta sólo pudo decir—¡No puede ser! La luna de miel se vio interrumpida por una tragedia. Los padres de la joven fallecieron en un accidente y tuvieron que poner fin al viaje para regresar de inmediato. Los días siguientes fueron un torbellino de trámites funerarios y dolor profundo. El día del sepelio. Julieta estaba de pie junto a la tumba de sus padres, mirando fijamente el lugar donde descansaban sus cuerpos. Las lágrimas caían incontrolables por sus mejillas, cada una representando el dolor y la tristeza que se habían apoderado de su ser. Sentía que su mundo se había derrumbado, dejándole completamente devastada. Alguien se acercó a ella, pudo escuchar la voz de Jonas, tratando de encontrar las palabras adecuadas para consolarla. —Lo siento tanto, amor.--- susurró con voz suave . —No puedo ni imaginar el dolor que estás sintiendo en este momento. Pero debes saber que estaré aquí para tí. Puedes contar conmigo para lo que necesites. Sus sollozos ahogaron cualquier respuesta que pudiera haberle dado. No podía articular palabras, solo podía aferrarse a él en busca de consuelo. Con cada abrazo, sentía su cariño y su apoyo incondicional. Después del sepelio, las responsabilidades familiares recayeron sobre sus hombros. Firmó un poder legal que le otorgaba a Jonas y al suegro el control de las empresas, permitiéndoles tomar decisiones sin su intervención. A pesar de las dudas y los miedos, confió en ellos, sabiendo que eran los hombres en los que su padre más confiaba. Se sentía abrumada por todas las decisiones y trámites que tenía que enfrentar, pero sabía que ellos le respaldarían En ese momento, la única preocupación era lidiar con el dolor inmenso de haber perdido a sus padres y aprender a vivir sin ellos. La vida parecía más oscura y difícil, pero sabía que con el apoyo de Jonas. encontraría la fuerza para seguir adelante.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD