Melissa ya había ubicado el departamento del tío Brandon en el centro, llevando consigo todas sus pertenencias. No se sentía del todo feliz, pues, temía que Richard utilizara aquello como una excusa para separarse legalmente de ella, complicando su situación. —Deberías asesorarte con un abogado —aconsejó Jackie, su amiga, mientras se limaba las uñas sentada en un sofá—. Así evitas que él te sorprenda en el futuro. Melissa miraba a través de la ventana comiéndose las uñas, demostrando su nerviosismo. —No pienso darle el divorcio de ninguna manera, jamás logrará que le firme nada. —Hay formas de librarse de una carga matrimonial sin que el otro firme nada —soltó Angie. Leía una revista de modas acostada sobre la alfombra—. Richard tiene mucho dinero y su padre grandes contactos, así qu

