Bárbara salió de la fábrica con Richard y el abogado para reunirse en una café cercano y así hablar con tranquilidad. Le dolió dejar a su hermana con semblante acontecido, ya que Barry también se había marchado. Quiso preguntarle qué había sucedido, pero sospechaba que esa no iba a ser una conversación corta y rápida, así que prefirió encargarse primero del pedido de Richard antes de centrarse en ella. —Disculpe que la hayamos sacado de su trabajo, señorita Rizzo, pero es importante que hablemos —pidió el abogado una vez que se ubicaron en una mesa y pidieron unas bebidas. —No se preocupe, para mí el asunto que nos compete es urgente resolverlo y mi hermana lo sabe. Bárbara compartió miradas ansiosas con Richard. A ambos les hubiese gustado darse abrazos y besos como saludo, pero debí

