Luego de desayunar, Kristin convenció a Bárbara de acompañarla a una modista para encontrarse con su madre. Martha Montgomery era una mujer absorbente y a Kristin no le gustaba reunirse con ella estando sola, porque la acaparaba por completo sin dejarla en paz por el resto del día. En cambio, si asistía acompañada tenía la excusa perfecta para escapar luego de un par de horas, ya que no podía dejar de atender a su invitada. Así que se dirigieron a un edificio en el centro que albergaba las casas de costuras más exclusivas de la región. En una de ellas se encontraba Martha, acompañada por Jimena, su asistente. Martha Montgomery, a diferencia de su hija, era delgada. Una rubia de cabellos cortos muy elegante que se tomaba muy enserio las actividades sociales que organizaba. —¡Bárbara Riz

