Capítulo 31. Mal estado.

1338 Words

Richard terminaba unas videollamadas con los programadores a cargo de los proyectos informáticos que llevaba a cabo cuando su madre entró en el despacho. —Te traje un café. Él sonrió en agradecimiento. —Sabes que no tienes que hacerlo. Yo estaba por llamar a Franklin para que me enviara una taza con alguna empleada. —¿Y perder la oportunidad de consentir a mi niño? —bromeó la mujer colocando la bebida sobre el escritorio—. Disfruta de la oportunidad de que tu madre te atienda mientras la tengas, ya vendrán tiempos en que solo dependerás de Franklin. —Qué empeño el tuyo de hablar de la muerte cuando estoy más lleno de trabajo. Ella sonrió divertida. —Solo te recuerdo que la vida es efímera. Hay que disfrutar cada segundo como si fuese el último. —Las oportunidades también son efímer

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD