—Vaya, debo reconocer que estás fabulosa —dijo Angie para cortar la tensión. Era consiente que Bárbara supondría que ella había ido por Melissa y en parte, esa era la razón, aunque lo que más la motivó fue una fuerte curiosidad. Había escuchado mucho de ella esos días y haberla encontrado con Kristin Montgomery, en el atelier de vestidos de novia, y verla probarse aquel vestido se sorprendió. A pesar de sus kilos de más, Bárbara se veía preciosa, llena de vitalidad y elegancia. Estaba ansiosa por saber qué hacía para estar así, o si era su reencuentro con Richard lo que la había trasformado. Bárbara se inquietó por su alago. No sabía si era sincero o una burla velada. —Gracias. Tú también te ves bien. Angie aumentó la sonrisa. —No quiero que pienses que vine para causarte algún pr

