Adara. Salvada por la campana, Sami me ha salvado de una conversación que todavía no me siento preparada para tener con Sander, además, ¿cómo supo que estaba aquí? En realidad, no era un secreto, en este parque nosotros compartimos recuerdos así que… ¡concéntrate! Sacudo mi cabeza al darme cuenta que me aleje de Sander, miro a mi prima, quien me devuelve la misma mirada, sonreímos, hoy debemos bailar, con público y ciertamente, no nos incomoda, estamos acostumbradas, gracias a Sami, ella siempre suele llevarse toda la atención, gracias a Dios. Mi prima y yo caminamos hacia nuestra amiga, la que está dándonos la espalda y centrándose en la canción que escoge para desestresarnos. — Sami, ya viste… — Claro, son cosas de las cuales, siempre me percato. Me interrumpe con un tono neutro,

