Adara. Abue llegó hace unos minutos, yo, estaba tratando de enseñarle a Sami a cocinar un platillo italiano, supuestamente, quiere ir de visita a ese país y le gustaría por lo menos, conocer algunos que otros platos “sencillos”. — Samara, debes prestar atención a las indicaciones de Adara, recuerda que al hombre se lo conquista por el estómago. Dice mi abue sentada encima de la silla alta y apoyando sus brazos sobre la encimera en lo que le muestro cómo cocinar pastas, exacto, solo le estoy enseñando a hacer pastas, hasta parece chiste. — Es muy difícil, señora Amelia, más con mi mente un poco perturbada, ¿qué tal si en lugar de cocinar diez minutos, lo dejo en veinte? — Harás puré de pastas. Bromeo haciéndolas reír, negamos con la cabeza, Sami se ajusta su peluca, de nuevo, es qu

