Me ajusto el pantalón tiro alto frente al gran espejo. Su tela es de vestir, elegante, pero cómodo para mí, y eso está bien. Llevo usando la ropa de mi pequeña Min para estar en casa, por semanas. He usado sus finas pijamas de seda como si yo fuese parte de la realeza coreana. La ropa interior no, ya que mi hermosa amiga Vane, me compró varios conjuntos de lencería. Ambas tenemos el mismo estilo y gusto hasta para la ropa interior, así que no me sorprendió para nada ver mucho n***o y rojo. He estado usando las pijamas y conjuntos caseros de Min para estar dentro del departamento como uniforme militar, pero hoy, luego de dos meses, al fin saldré a ver la luz del sol. Dos meses encerrada como leona enjaulada, con unas inmensas ganas de ir a verlo a él. De seguro me debe de estar odiando por

