Luego de un tenso momento en el recibidor del edificio, Anton se encamino al ascensor conmigo en sus brazos, no volteo a ver a Donato, solo lo dejo ahí, hablando solo. Una vez que nos encontrábamos subiendo hacia el apartamento, Anton intento dejarme en el suelo, pero eso no duro mucho cuando vio la mueca de dolor que hice al asentar mi pie. -¿Qué fue lo que ocurrió? -El vino para hablar contigo- dije hipando- no quise que entrara en la casa, asique lo atendí afuera. -¿Te ibas a ir con él? -No- hable para luego ahogar un sollozo. Cuando las puertas del ascensor se abrieron, Anton me dejo en el sofá de la sala y salió encaminado a su despacho. Yo solo me quede ahí, llorando. Podía oír como discutían en el comedor, pero no quería saber que ocurría, asique, me levante del sofá y como pud

