ADDYSON —Chase... tengo que hacerlo—. Le susurré, sin atreverme a darme la vuelta. Sabía que estaba enfadado y sabía que iba a intentar presionarme para que rompiera con Nate. Pero no podía y él lo sabía, lo sabía de primera mano porque eso fue lo que provocó nuestra pelea de anoche, que yo intentara romper con él. —Papá, ¿puedes darnos un minuto?— Chase le preguntó a su padre, el Sr. Dylans, quien asintió y salió del aula. Chase caminó lentamente a mi alrededor, observando mi cuerpo cuidadosamente. Estudiando cada moratón morado que tenía en diferentes tipos de tonos. El de mi estómago era enorme e inconfundible. Chase me miró atentamente antes de envolver mi cuerpo golpeado en un cuidadoso abrazo. No pude evitar reaccionar con lágrimas mientras gritaba mi tristeza en el pecho de Cha

