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1002 Words
Una mujer suelta un quejido de dolor sentándose en la acera, suspirando hondo para calmar su dolor, otra mujer la mira desde lejos y se da cuenta de que la mujer apuras penas puede levantarse, por lo que se acercó, y ella alzo la mirada preguntándose ´´como demonios llegaría a la puerta del hospital´´. —Señorita que sucede, ¿Adonde le duele? —Pregunta la mujer de ojos azules. —Mi estomago y mi cabeza —masculla mientras intenta respirar hondo, pero hasta respirar le costaba. —¿Del uno al diez cuanto le duele? —Pregunta la mujer. —Mil —se queja con lágrimas en sus ojos. La mujer de ojos azules salió corriendo a buscar una enfermera y una camilla en treinta segundos llego donde está la mujer quien se está quejando. La enfermera la auxilio se la llevaron, le hicieron exámenes y dos horas después le dieron los resultados. —Felicidades usted está embarazada, ¿Dónde esta el padre de la criatura? —Pregunta el doctor. —Yo no puedo quedar embarazada no ahora, dígame que esto es una broma, yo ya había prometido que no me embarazaría, me lo había planteado antes, es imposible —su rostro de aflicción se intensifica. —Lo siento señorita quizá si lo habla con su marido podrá entender —añade el doctor. —Mi novio, el y yo no estamos casados y no es mi marido, me va a matar, no creo que lo entienda, o quizá si le sonrió mientras se lo digo, no creo que sea tan cruel —añade. —Tiene que descansar —añade. —Ok —añade mientras hace una llamada por celular, la llamada fue rechazada veinte dos veces, haciendo un hueco en el corazón de esta mujer. Dos horas después. Los rayos del sol se cuelan en el ambiente saliendo para que todos reciban una mañana hermosa y calurosa, aunque para otros su dia sea completamente gris Son apenas las 8:00 de la mañana, y un hombre está a la par de un restaurante, moviendo su pie impaciente esperando a alguien. Cuando de pronto una mujer se acerca a él, con una sonrisa de oreja a oreja mientras el solo levanta la ceja y mira su celular, a él no le importa en absoluto lo que tenga que salir de boca de ella. El hombre le agarra la mano y se la aprisiona la mujer queda viéndole raro, pero de igual forma la mujer le sonríe nuevamente. —¡Amor seremos padres!, ¡Estoy embarazada de ti!, ¡El bebé es totalmente tuyo, contigo lo hice!, por eso me sentía tan mal y con dolor —las palabras resonaban en la cabeza de aquel hombre quien fruncia el ceño. La mujer estaba emocionada, con una sonrisa amplia, pero al ver que el hombre seguía con el ceño fruncido, su sonrisa se borró de inmediato indignidad por la actitud del hombre. —Pensé que te ibas a morir, es más eso quería, dije tiene mucho vomito, y mareo, quizá en unos días se muera, pensé que estabas en etapa terminal. Entiende que yo no te amo, eres solo un juguete para mí, eres una perra, zorra, y sácate al bebé, escúchame bien, es tu hijo o soy yo, pero tienes que elegir, si no eliges me vere obligado a dejarte sabes que no lo quiero, aparte engordaras y no te quiero asi, arregla ese problema mañana, pero no me metas a mí en este problema, te hubieras cuidado más, aparte que para mí tu eres un juguete una distracción, no me casare con vos jamás —suelta veneno aquel hombre de su boca, de forma fría, descarada y desubicada. La mujer le grito —Es mi bebé, no me importa si no estarás conmigo, ¡elijo mil veces a mi hijo que a un idiota como tú! —su garganta se secó, un nudo se hizo en la garganta de aquella mujer. Eun Ji, lo miro por última vez los ojos sombríos llenos de oscuridad, después de darle la noticia de su embarazo aquel hombre no recibió esa noticia como debía, fue todo lo contrario a lo que ella imagino, por lo que le fruncía el ceño y la veía con odio, su rostro había cambiado por completo por lo que había pasado, a pesar de usar protección esta no funciono, el hombre estaba furioso, el levanta su mano, con intensión de golpear a Eun Ji pero ella estuvo presta a correr lo más rápido que puede de aquel hombre que quería hacerle daño, aquel hombre se retiro y no le importo nada las lágrimas de aquella mujer. La mujer corrió lo más lejos posible de aquel hombre, con lagrimas en sus ojos seguía corriendo con el dolor en su pecho, y con un nudo en su garganta la cual se seca de dolor, soltó un quejido de dolor, sus pies cansados y adoloridos de correr, no le impidió a seguir corriendo más rápido, hasta buscar una gasolinera cerca. Cabe destacar que la mujer estaba destrozada y en sus manos llevaba la prueba de embarazo, algo desgarrador para la joven de cabello castaño y ojos grises. Después de Cinco minutos la mujer llega a la gasolinera se sienta en la orilla de la calle, ella pone su mano en su pecho, y logra sentir los latidos agitados de su corazón, mira la prueba y solo recuerda lo que la doctora le dijo, sus lagrimas se derrapan por sus mejillas, sintiendo el dolor que la carcome por dentro, no tiene sosiego de nada ahora, ella cierra sus ojos y grita. —¿Por qué no soy feliz?, seré siendo la pobre de siempre, la que todos envidian y ni si porque, me abandonan en mis peores momentos, ¿Por qué soy yo la que tiene que ceder siempre? —suelta gritando con su quejido de dolor, y angustia y no le importa si la están viendo, total su vida esta arruinada.
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