Capítulo 5
No me atreví a moverme de mi lugar.
Casi no pude dormir esa noche, llore peor que una Magdalena me sentía desesperada, ya muy tarde el cansancio de mi llanto me venció y logre conciliar el sueño por algunas horas.
Piensa- piensa María Angela, sola me auto terapeaba sabía que podría destrozar el corazón de Eliseo Muller, con la decisión que yo tomara o destrozar mi vida, durante toda la noche lo estuve observando mientras él dormía, y me cuestionaba ¿Tendré derecho arruinar su vida? .Porque tengo que pasar por esta situación, realmente lo amaba y quería formar una familia con él, seguía siendo el amor de mi vida.
Pero también sabía que yo tenía derecho a tomar mis propias decisiones, sé que Eliseo está pasando por un mal rato, tal vez un momento de frustración, tristeza miedo que está sacando a flote lo peor de su carácter y se está desquitando con la persona equivocada, está mal, no quiero que vivamos peleados o discutiendo a cada momento, no se ha disculpado y yo no puedo permitirlo, él debe de acostumbrarse a que habrá una consecuencia y deberá asumirla. Debo confesar ayer que me tomo de los hombros con tanta fuerza tuve miedo.
Esto empezaba a volverse complicado, esa mañana me costó mucho trabajo poder salir de la cama, no tenía fuerza ni ánimo para nada, prepare nuevamente su desayuno yo no pude probar bocado alguno, ese día no me arregle le serví el desayuno en pijama y pantuflas, claro que el noto que las cosas no estaban bien. Salió como siempre muy puntual al trabajo.
- Me voy amor gracias por el desayuno, como siempre estuvo muy rico, me llevo esta manzana para media mañana.
- Hasta luego.
Apenas si respondí a su comentario.
Y ahora que hago, en que empleare toda la mañana, estaba acostumbrada a un ritmo de vida de mucho trote, cuando no estaba en la escuela, estaba realizando un curso o en mis clases de idiomas y ahora sin nada que hacer.
Eliseo no volvió a preguntarme, acerca del trabajo en EXPA.
Creo que es muy buena oportunidad para reincorporarme al g y m , eso me ayudara muchísimo a relajarme, al entrar al gimnasio mi coach se sorprendió mucho al verme.
- María Angela, pensé que no regresarías o que seguirías de viaje.
- No ya estoy de regreso para continuar mi entrenamiento.
- Bienvenida que gusto verte, comencemos.
Al momento de realizar mi rutina, al estar en la caminadora, no pude evitarlo y vino a mi mente Raúl, como hubiera sido mi vida a su lado, sé que él nunca se hubiera atrevido a hacerme ni el más mínimo daño, que tonta fui no lo valore, me amaba tanto por, sobre todo. Y creo que fue lo que me aburrió de él tanto amor, tanto apego hacia mí, quería estar siempre a mi lado, no existía algo que yo le pidiera que ni hiciera por mí.
Pero las cosas ya estaban echas y ahora tenía al que creía que era mi príncipe azul a mi lado.
Pasé al centro comercial, necesitaba realizar unas compras y vi lo que en ocasiones había criticado, un grupo de mujeres reunidas que sin duda alguna venían de dejar a sus hijos en el colegio.
Siempre dije y esas señoras no tendrán que hacer y ahora yo era una de esas señoras, con todo el tiempo del mundo, compré flores y aromatizantes de lavanda, necesitaba alegrar un poco la casa y me encantaba ese olor , vi todo sin ver nada, no podía aclarar mi mente, estaba revolucionada solo pensaba Eliseo, Expa.
Ni el ejercicio pudo ayudarme a relajarme, regrese a casa me duche pase horas y horas en la tina solo viendo el techo, que voy a hacer esto se tiene que solucionar el día de hoy.
Sin ganas prepare la cena de Eliseo y me arregle para esperarlo, bueno medio que me arregle, me puse unos mayones de esos para hacer ejercicio, una playera básica, tenis y me sujete el cabello con una liga, al llegar a casa Eliseo como que no le agrado mi aspecto, yo venía cuidando mucho esta parte, no me gustaba que el me viera desalineada, ni cuando estábamos de viaje.
Su primera expresión fue.
- Y ahora que te paso, porque estas vestida así.
Quise gritarle como que, que me paso, pero no le respondí, solo pensé si prácticamente me había pasado un tráiler por encima.
- Nada por qué dices eso, estoy bien.
- Que bueno me había preocupado.
- No todo está bien.
Seguramente todo estaba mal y muy mal.
- Me podrías servir la cena por favor.
-Claro le respondí.
- Y tu plato, otra vez no comerás.
- Ya cené gracias, te dejo me voy a recostar estoy cansada.
- ¡ Noooo ! señora.
Me dice gritando.
- Tengo todo el día fuera y necesito que cenes a mi lado.
Me serví un poco de ensalada solo la picotee, no me entraba bocado alguno, me quede sentada esperando que terminara de cenar.
- Me preparas el baño por favor y me llevas una copa de vino, tuve un día muy pesado necesito relajarme y trae una copa también para ti platicamos mientras me ducho.
No sabes la cantidad de mercancía que tenemos en la aduana con Canadá y nada que se autoriza su cruce, espero y mañana se logre resolver, no quiero viajar y tener que dejarte tan pronto, menos en esta condición.
Prepare la ducha como a él le gustaba, puse las sales de su agrado, fragancia y encendí las velas, para que perfumaran el ambiente y lograra relajarse un poco, el baño era muy grande y tenía una pequeña sala, en la que te podías sentar muy cómodamente, fui por la copa de vino, solo una no estaba de ánimo para brindar con él, pensaba que distinto pudiera ser todo si el aceptara que regrese a EXPA, Eliseo me gustaba mucho, fantaseaba con estar dentro de la tina con él, me pide otra copa de vino y al acercarme a dársela me toma en sus brazos y me mete a la tina con todo y ropa, me desviste con desesperación.
- Te extraño María Angela, necesito estar contigo, estamos recién casados y esto es lo correcto amarnos y amarnos.
Accedí a su petición y tuvimos una hermosa velada romántica, nos divertimos como niños haciendo burbujas en la tina, y nos fuimos a la cama, el temblaba de placer bajo las delicadas sabanas de seda, yo en ese momento no me resistí, pero tenía la facilidad de convencerme.
Al terminar me suplico y me imploro que aceptara, su propuesta, que me pusiera en su lugar, que el soñaba con formar una familia al lado de la mujer que él amaba, tendremos todos los hijos que tú quieras y seremos muy felices.
-Ya te lo he dicho dedicare cada momento de mi vida en hacerte la mujer más feliz del mundo, de eso estoy seguro.
- Yo no podía contestar, estaba bloqueada, Eliseo escúchame.
- No escúchame tu a mí, acepta por favor, mi amor, me muero sin ti, no podría imaginar mi vida sin ti.
Lo amaba tanto, y sabía que estaba en el lugar equivocada y perfectamente lo entendía, debería de salir de ahí cuanto antes, o esto podría tener consecuencias graves, pero no lo hice, no me atreví a moverme y me quede a su lado.
Creo que fue la peor decisión que pude haber tomado, me hubiera evitado tanto sufrimiento.