(Jon narración) Mi cuerpo entero se tensó y al cerrar los ojos pude verla con las sagradas escrituras en sus manos y notar su rostro entristecido. “Por nada posible ni permitido cedas Nigromante a que me siga. Mi voluntad es que permanezca a salvo a tu lado.” Abrí los ojos y noté el fuego sagrado volverse una llama voraz que al volar lejos de mí iluminó su recorrido hasta alcanzar cierto lugar sobre el suelo. De inmediato se volvió visible un pequeño sendero que se perdía entre la arboleda cubierta de nieve. “Descuida en mis brazos la has puesto a salvo, pero tenemos un plan que seguir ejecutando. El lugar que pisas no se parece a ninguna de las dimensiones a las cuales haya conocido antes. Cuídate bien las espaldas” Su voz fue clara en mis pensamientos. Eliminé cualquier vincula

