Adara Collins. Mi corazón parecía que iba a salirse de su pecho al igual que mis ojos de sus órbitas, mi boca se había secado y ni una palabra podía salir de allí. Todos se habían levantado de sus asientos menos yo, no quería confrontarlo, todavía no, no estaba lista para verlo de nuevo, apenas pasaron unos tres días y ya me había acostumbrado a estar en paz. O bueno intentar estar tranquila. Dicen que lo bueno dura poco... Tobías me miró y alentó a levantarme de mi lugar, lo hice, arrastré la silla para atrás y me levanté lentamente para luego caminar hasta quedar en medio de papá y el oficial, sintiéndome algo segura. Todo estaba en absoluto silencio, todos esperaban a que él o yo digamos algo. Levanto mi cabeza la cuál estaba gacha y lo miro a los ojos. Tiene esa mirada fría de

