ALFA DIMITRI.
¡¡¡Maldita sea, no puede ser!!!. - boté todo lo de mi escritorio, no podía creer que esto me estuviera pasando, por qué ella, por qué -
— Deberías estar feliz, nuestra compañera es dulce, leal y siempre te ha amado Dimitri — mi lobo estaba emocionado, pero yo no, no la puedo aceptar y eso la romperá, yo la quiero, pero no puedo estar con ella y no quiero hacerle daño.
— No te atrevas a rechazarla Dimitri, si lo haces jamás me volverás a ver.
— No puedo echar atrás los planes, decidí casarme y hacer luna a la hija del alfa, ella es fuerte, será una excelente luna.
— Pero tiene compañero Dimitri.
— Pero lo rechazó por ser un omega.
— No, no me puedes hacer esto Dimitri por favor, no rechaces a Cata, ella nos ama, ella nos adora Dimitri por favor.
— Lo siento Blue, no tengo opción.
— La romperás, tú eres un alfa y casi te mueres cuando la otra hija de alfa nos rechazó, ella es débil, es omega, la matarás, por favor Dimitri no lo hagas — mi lobo lloraba y aullaba de pena.
— No tengo opción, tendré a la curandera preparada para que la salve, tranquilo, la seguiremos viendo.
— Pero es nuestra hembra Dimitri, la hembra y compañera que nos dio la diosa.
— Lo sé, pero no puedo aceptarla, debo hablar con mi beta — pronto llamé a mi beta a mi oficina y puse un muro entre Blue y yo, su desesperación me estaba matando, pero debo hacerlo.
— Alfa
— Josh, que bueno que llegaste.
— ¿Que pasa? — me preguntó mi Beta al ver todo en el suelo.
— Encontré a mi Compañera.
— ¿En serio?, fantástico quien es
— Cata.
— Eso era lo diferente, tiene lobo ahora, felicitaciones.
— Así es, tiene lobo, pero no puedo aceptarla
— ¡¿Que?! ¡¿Por qué?! ¡¿Te volviste loco?! No existe en el mundo una mujer que te ame más que Cataleya, ¿de verdad la vas a rechazar?
— Hice planes de matrimonio con Catalina, la hija del alfa que te hablé.
— ¿Qué?
— Así es, su hijo salió a buscar a su compañera, ya tiene 26 años y aun no tiene compañera, y mientras no tenga, no puede ser el rey alfa, y si eso no pasa yo tomaré su lugar, nuestras manadas se unirán y seremos los más fuertes de territorio y debo hacerlo antes que su primo reclame el trono.
— Así que rechazaras a tu compañera por poder.
—Tengo todo listo Josh.
—Dimitri, la destrozarás, ella no merece eso, te ha amado sin condiciones desde que tenía 14 años, por la diosa reacciona.
— ¡¡¡QUE QUIERES QUE HAGA JOSH, ES UNA OMEGA MALDITA SEA, ¡¡¡COMO PUEDO SER COMPAÑERO DE UNA OMEGA, COMO LA DIOSA ME HIZO ESTO!!! ¡¡¡DEBO CASARME CON LA HIJA DEL ALFA Y ASÍ SEREMOS INVENSIBLES Y UNA OMEGA NO ME SIRVE!!! — me desesperé ante la idea que nadie entendiera mi punto, y le grité a mi beta, a mi mejor amigo, y fue entonces que sentí ese aroma a jazmín y vainilla, miré a Josh que estaba frío mirando hacia atrás de mí, sus ojos estaban llenos de lástima, me giré y vi sus hermosos ojos azules llenos de lágrimas, temblaba, aun no la rechazaba y ya la había roto.
— ¿Dim, tú.. tú vas a rechazarme? Dime que es solo una broma, que entendí mal — el vínculo me hizo sentir su dolor, la estaba rompiendo maldita sea, pero debía hacerlo, por mi manada y mi futuro, me acerqué a ella.
— Debemos hablar, vamos — tomé a Cata que estaba tan frágil como un papel y le di una mirada a Josh, mi beta me miraba con desaprobación mientras miraba con lástima a Cata.
CATALEYA
Recordé que tenía mi celular en la oficina y volví cuando lo escuché decirlo, mi loba lloraba, nos iban a rechazar por ser omegas, caminamos al lago en silencio, mi corazón rogaba por un milagro, había probado sus labios, era mi compañero, el hombre que había amado por tanto tiempo era mi compañero, pero me veía débil, yo no valía la pena para él.
— Él no nos quiere Cata. Pero siento que su lobo nos ama.
— Pero él manda Azu. — llegamos y no quería levantar la mirada, sabía que si lo hacía no podría parar de llorar, mi corazón estaba roto en mil pedazos, hasta que escuché su voz.
— Lo siento Cata no puedo aceptarte como mi compañera, ya tengo listo mi matrimonio con la hija del alfa. — mi corazón se detuvo, se casaría con una hija de un alfa, por eso me dejaba, por débil.
— Ni siquiera me diste la oportunidad de demostrarte lo que era capaz de hacer por ti Dimitri. Por favor Dim, te lo ruego, dame una oportunidad, puedo aprender, puedo hacerme fuerte, te amaré hasta mi último aliento Dim te lo suplico no me rechaces yo te amo — mi voz salió entre sollozos, él me abrazó, sentía lástima por mí.
— Lo siento Cata debo hacerlo, no te preocupes, no morirás, tengo a la curandera esperando, y te daré una hermosa casa, seguirás trabajando conmigo, nos veremos a diario, todo será igual que siempre y cuidaré de ti para toda la vida. — la pena se me hizo más grande, él quería que lo viera feliz con su mujer y posiblemente cachorros, como podía ser tan cruel.
—Yo Dimitri Snow … ¡no lo hagas! – empecé a escuchar esas palabras que me desgarraban el alma cuando sentí a su lobo gritarle y suplicarle que no me rechazara, levanté la mirada y podía ver la lucha de poder entre los dos, Dimitri tomó aire — yo Dimitri Snow, alfa de la manada luna de invierno te rechazo a ti, Cataleya Kurt como mi compañera y luna — al escuchar esas palabras sentí como si un fierro caliente se clavara desde mi garganta hasta mi centro, di un grito de dolor desgarrador y caí sobre mis rodillas.
— ¡¡¡NOOOO!!!! DUELEEEEE — Dimitri se agachó y puso su mano en mi hombro.
— Cata acepta mi rechazo — me susurró.
— Cata, respira, puedes hacerlo, yo te protegeré, ese maldito hombre no merece nuestro dolor, acéptalo.
— No puedo Azu, lo amo, lo amo. — POR FAVOR DIM, DAME UNA OPORTUNIDAD, YO TE AMO. — le rogaba de rodillas, yo lo amaba desde siempre.
— Lo siento Cata no puedo. — un grito desgarrador salió de mi alma, no podía respirar, mi interior quemaba, sentía que me rasgaban el alma, pero tomé aire tratando de mantenerme cuerda.
— YO CA-CATALEYA KURT A-ACEPTO TU RE-RECHAZO ALFA DI-DIMITRI — Al pronunciar esas palabras mi corazón se quebró en dos, mi alma se destrozó, no sentí ganas de vivir, ni fuerza para respirar, caí en el suelo tratando de respirar, mis lágrimas no podían parar, el dolor el vínculo roto era tan fuerte, Dimitri también se arrodilló débil y fue entonces cuando lo ví, su lobo, tomó el control, era un lobo grande, un alfa rojo con ojos azules, dio un aullido de dolor y se acercó gimiendo a mí, sus ojos lloraban.
— Él sí nos amaba Cata, él sí. — la voz de Azu estaba llena de dolor, estaba tratando de alivianar mi dolor y hacerlo soportable, Blue, empezó a rozar mi cabeza, sus lágrimas caían, estaba absorbiendo un poco de nuestro dolor para que pudiéramos sobrevivir.
— Azu, toma el control.
— Estás muy débil Cata, eso puede matarte.
— Tu compañero está aquí, a ti te aman, a mí no, cambia por favor. — entonces sentí un dolor indescriptible, mis huesos se quebraban, sentía mi piel caer, mis entrañas arder, un dolor que no podía controlar, miré los ojos azules de blue que me miraban con dolor, di un grito y pasó, estaba en cuatro patas, Blue se acercó a Asu y rozó su cuello con el de ella, gimiendo de dolor igual que Azu, pude escuchar sus pensamiento.
— Lo siento tanto, yo las amo, de verdad las amo, perdón por tener un humano cobarde, perdón.
— No es tu culpa Blue. Me voy
— ¿A dónde irás Cata?
— Lejos, no puedo seguir viendo a Dimitri, no puedo, duele, duele mucho adiós Blue, Azu, corre, corre lejos, donde nadie nos vea — Azu rozó el cuello de Blue juntó su frente con la de él, compartieron una mirada llena de dolor por última vez y corrimos dejando al hermoso y majestuoso lobo rojo en el lago, al llegar al borde de la manada volví a ser humana.
— Yo Cataleya Kurt, rechazo a mi manada Luna de invierno y dejo de ser m*****o de ésta — al decir esas palabras mi vínculo con la manada se rompió, ahora estaba sola, completamente sola.
— No estás sola, me tienes a mí.
— Vamos Azu, toma en control, vamonos lejos.
— ¿Dónde?
— Al reino humano, donde no pueda ver a ningún lobo nunca más.
— Está bien. — Azu se puso a correr mientras yo lloraba en su interior totalmente destrozada, luchando por respirar.