La gran fiesta

2289 Words
Llegó el día de la fiesta, elegí un vestido azul que resaltara el color de mis ojos azul cielo, era ajustado y con una abertura en la pierna. Como era normal Dimitri llegó a tiempo, bajó del auto, al abrir la puerta me quedé sin aliento, usaba un traje azul, un poco más oscuro que mi vestido, su hermoso pelo rubio caía despreocupado, sus ojos verdes me doblegaban, él me miró de pies a cabeza, hice mi mejor esfuerzo para lucir a la altura de mi adorado Alfa. — Wow, te ves hermosa Cata y ni que nos hubiéramos puesto de acuerdo, nos vestimos igual jajaja — Dimitri reía mientras me daba su brazo para ir al auto. — Te dije que yo era el alfa Dim, jajaja, hasta sin decirte nada haces lo que yo quiero. — Como ordene mi hermosa alfa — fuimos al auto, mi corazón latía tan fuerte que sentí que me ahogaría en cualquier momento, se veía tan hermoso, tan perfecto, su aroma me embriagaba, las mariposas de mi estómago no dejaban de revolotear, llegamos y entramos a la fiesta, como era común estaba lleno de Alfas de otras manadas, Betas y mucha gente de alcurnia, nos reímos, hablamos, mientras Dimitri hablaba con otros betas y alfas, uno de ellos se acercó a mí para invitarme a bailar. — Señorita me concede esta pieza — Dimitri gruño con su tono alfa que hizo sorprender al hombre que quería bailar conmigo. — Perdón alfa no sabía que era tu compañera.— Dimitri era el alfa más poderoso despues del rey alfa, así que todos lo respetaban. — No, no lo soy, pero soy su asistente — le dije al alfa tratando de suavizar la situación – — Más que mi asistente es mi amiga, y conozco tu fama Robert, así que aléjate de Cata. —Está bien alfa, perdón — el hombre se fue caminando. — ¿Qué fama? — Le gusta tomar mujeres para tomar su virginidad y botarlas a la basura, incluso hay algunas que dicen que las ha drogado. —Cielos. — lo ojos de Dimitri estaban oscuros mirando al alfa que se retiraba. — No te alejes de mí. Y no aceptes tragos de nadie. — Está bien — me estaba diciendo eso cuando sus pupilas se dilataron, su nariz inhalaba el aroma de algo. — Compañera... — al escuchar esa palabra mi corazón se quebró en mil pedazos, mi amado Dimitri al fin había encontrado su compañera, él me dejó y caminó por el salón y ahí estaba, una mujer hermosa, hija de algún alfa, era rubia como él, sus ojos eran azules como los míos, usaba un vestido rojo, pero estaba de la mano de otro alfa, al ver a Dimitri repitió las palabra que tanto temí escuchar. — Compañero… — los ví acercarse uno al otro, estaban en medio de un trance, mi corazón sangraba a ver esto, pero me mantuve firme, iba como sus asistente y no lo dejaría solo a no ser que él me lo pidiera, sabía que esto ocurriría en algún momento. La mujer sacudió su cabeza y miró a su acompañante, que la miraba como la misma tristeza que yo miraba a Dimitri, ella tomó la mano de mi amado alfa y se lo llevó al jardín, yo los seguí y pude escuchar todo. — Hola compañera soy Alfa Dimitri de la manada Luna de invierno. — Le dijo con la sonrisa más dulce que le podía dar. — Hola soy Ámber de la manada Luna oscura — la mujer se presentó y dio un suspiro. — ¿Estás bien? — los ojos de mi hermoso alfa brillaban, estaba prendado de su compañera, estuve a punto de irme paro sus palabras me detuvieron – — No podemos estar juntos — me giré para verla, no podía creer lo que estaba escuchando, esa mujer no sabía la suerte que tenía, mi Dimitri era su compañero. Los ojos de Dimitri se quebraron. —¿Que? — dijo en un susurro casi sollozante. — Lo que escuchaste alfa, estoy enamorada, yo tengo un compañero elegido, no te puedo aceptar. — Pero eres mi compañera — Dimitri le tomó la mano casi rogando, pero ella la alejó. — Yo Ámber Ling, te rechazo a ti, alfa Dimitri como mi compañero — apenas pronunció esas palabra Dimitri cayó sobre sus rodillas. — NOOOOO — yo corrí donde él, mis ojos lloraban su angustia — COMO PUDISTE HACERLE ESO, ES TU COMPAÑERO MALDITA SEA, ERAS UNA MALDITA PERRAAAAA — le grité sin poder contenerme mientras me miraba con pena. — Estoy enamorada, lo siento, por favor acepta mi rechazo alfa — me agaché para verlo. — Dim por favor respira, Dim, aquí estoy — Dimitri se afirmó de mi hombro y se puso de pie. — Yo Dimitri Snow, Alfa de la manada Luna de invierno, acepto tu rechazo — la mujer se tocó el pecho al escuchar esas palabras pensé que se caería, pero el alfa que la tenía de la mano anteriormente la tomó, la abrazó con tanto amor, mientras ella sonreía. — Te dije que si me elegías jamás te abandonaría amor — esas fueron sus palabras mientras mi Dimitri se moría por el vinculo roto. — Dim, vamos a casa, debes descansar — lo llevé como pude al auto y manejé hasta la casa, lo ayudé a entrar en su habitación cuando su padre nos escuchó. —¿Qué sucede aquí? — mis ojos estaban llenos de lágrimas, no podía parar de llorar.— Cata, que sucede.— — Ella, ella — yo sollozaba ahogándome en mi llanto — ella lo rechazó — los ojos de mi ex alfa se abrieron de par en par. —¡¿Que?! — yo tomaba la mano de Dimitri. — Dim encontró a su compañera esta noche, pero ella lo… lo… — las palabras nos salían de mi boca, no dejaba de sollozar, lloraba como si me hubieran rechazado a mí — ella lo rechazó, rechazó a mi alfa — Su padre se acercó al ver el estado de Dimitri. — Quédate con él, iré por la curandera. — Sí señor — mis lágrimas no podían dejar de caer, mi amado Dimitri sufría un dolor que yo no podía aliviar. — Dim, por favor, resiste, eres fuerte, por favor, prometo cocinarte cada día y acompañarte a esas aburridas fiestas sin protestar, pero debes ser fuerte — Dimitri me dio una débil sonrisa. — Quédate Cata, no quiero estar solo esta noche. — Me quedaré, me quedaré Dim, no te dejaré solo — Dimitri me veía llorar. — No llores, no es tan malo, nuestro vinculo no duró casi nada, soy un perdedor, me demoré tanto en encontrar a mi compañera, pero me rechazó sin más ni más. — No, no eres un perdedor Dimitri, eres el mejor alfa que existe, ella se lo pierde, eres dulce, bueno, justo, proteges a los débiles, tienes un gran corazón, y eres valiente. — yo sollozaba mientras le decía lo perfecto que era ante mis ojos acariciando su cabello – — Olvidaste guapo — una sonrisa hizo caer mis lágrimas más aún. — Y guapo — le dije, en eso llegó la curandera que me vio llorar por él, trajo algunas hierbas e hizo algunos rituales. — Tranquilo muchacho el dolor pasará, mañana estarás como nuevo — yo no me separaba de él, mientras tomaba su mano, ella me miró a los ojos como si viera mi alma y descubriera cuanto amaba a Dimitri, solo sonrió y se fue. — Alfa Alexander, mañana el muchacho estará bien, solo déjelo descansar. —Está bien, Cata… — alfa Alexander me llamó para que pudiera salir de la habitación de Dim, pero Dimitri susurró. — No, por favor padre, déjala conmigo, la necesito. — él suspiró. — Está bien, le diré a su madre y le explicaré. — Alfa Alexander cerró la puerta y yo me acosté con Dimitri, acariciando su cabello mientras él se quedaba dormido, no sé a qué hora me dormí con él, pero al despertar lo sentí mirarme, y sus brazos me envolvían y su aroma me hacía desear no salir jamás de sus brazos. ALFA DIMITRI. Desperté con el dulce aroma de Cata en mis brazos, estuvo hasta la madrugada ayudándome a dormir, un mechón n***o cruzaba por su rostro, él cual saqué. — Sí sabes que nos ama ¿cierto? — mi lobo Blue estaba despierto, le puse ese nombre por sus hermosos ojos azules, igual que los de Cata, suspiré. — Sería un tonto al no notarlo, pero no puede ser, espero a mi compañera. — Como la compañera de anoche que nos botó como si fuéramos basura. — Blue, sé que mi próxima compañera será mejor, necesito una compañera fuerte para manejar la manada. — Fuerte como la hija del alfa que nos rompió en pedazos. — Mi lobo seguía discutiendo — mírala es hermosa, tu pudiste sentir igual que yo su dolor al vernos rotos, nos tomó y nos cuidó toda la noche. Ella sería una buena compañera. — No Blue, ella no puede ser mi compañera, es mi amiga y casi una hermana, además de ser… — Una omega sin lobo, eso es lo que te preocupa, que es una omega sin lobo, claro tú quieres poder, nadie nos amará como ella, quien nos ha amado sin esperar nada a cambio, vamos Dim ella cocina para ti, se levanta de madrugada para cocinarte, quien hace eso en este tiempo, te cuida, te cocina y te ama sin pedir nada. — Y qué pasará cuando su compañero aparezca. — No tiene lobo, por lo tanto, no tiene compañero y si la marcas, su compañero no aparecerá. — Y que pasa con mi descendencia Blue, debo tener hijos fuertes, imagínate tengo hijos sin lobo como ella, no puedo Blue, sé que mi próxima compañera será fuerte y tendremos cachorros alfa como yo. — Claro, lo que digas — mi lobo se retiró en mi mente, él quiere a Cata, pero yo no puedo, tengo responsabilidades. Pero no puedo negar que es hermosa, sus ojos azules, su sonrisa dulce, el brillo en sus ojos cada vez que me ve, sus nervios, su corazón acelerado solo por estar cerca de mí, fácilmente podría tomarla pero la quiero, no le haría eso, no cuando no la puedo amar como ella se lo merece, me moví un poco y la miré nuevamente, no había notado lo suave y tersa que es su piel y lo n***o que es su cabello, ella se movió y supe que estaba despertando, increíblemente el dolor tan agonizante de anoche, desapareció esta mañana. — Cata, despierta es tarde — ahí estaba de nuevo su corazón desbocado al escuchar mi voz, ella abrió sus ojos azules hermosos como el cielo. — Dim, cómo te sientes — lo primero que hizo fue sentarse y revisarme como si aun estuviera roto. — Estoy bien Cata, ya pasó. — Pero anoche. — Anoche fui rechazado, pero hoy estoy mejor gracias a la curandera. — ¿Estás seguro? — podía ver la preocupación en sus ojos, Blue tenía razón, quizás nunca encontraríamos a alguien que nos amara como ella nos ama. — Estoy bien Cata, de verdad, lo prometo. — Bien iré a prepararte desayuno, debes comer. — Está bien, yo iré a bañarme — Ella saltó de la cama, incluso salió descalza corriendo a la cocina. — No la mereces — dijo mi lobo, podía sentir su pena. — Lo sé – me metí a la ducha, el agua estaba refrescante, salí solo con una toalla en la cintura, tengo un cuerpo de alfa, muy bien formado, estaba por tomar mi ropa cuando Cata entró con una bandeja de comida, al verme se quedó helada, sus pupilas se dilataron y noté que jamás me había visto sin polera. Sus mejillas se pusieron rojas, y rápidamente se dio vuelta, podía sentir su aroma de excitación y su corazón latiendo rápido, solo una palabra mía y ella se entregaría a mí en ese momento. — No te atrevas — me advirtió mi lobo. — ¿Que pasa Cata? dime que jamás me habías visto sin polera. — Pe- perdón Dimitri debí golpear — podía sentir como su cuerpo temblaba, me puse polera y buzo y caminé hacia ella. — Listo Cata, ya estoy vestido, gracias por el desayuno — ella me miró aun con sus mejillas dulcemente sonrojadas — ven desayuna conmigo. —No puedo Dim, debo cambiarme de ropa. — Pero hoy no tenemos oficina. —Sí, pero quedé en ayudar a mi madre, nos vemos el lunes. Cuídate por favor, si me necesitas para hablar solo llámame. —Cata tocaba mi mejilla con un amor tan dulce que me hubiera derretido, su voz sonaba tan preocupada por mí. — Lo prometo Cata — me levanté y la abracé, no por querer sentir sus nervios, sino porque de verdad agradezco tenerla a mi lado. — gracias Cata por siempre estar ahí. — De nada, para eso somos amigos — Cata se alejó de mí y me dio un suave golpe en el pecho — hablamos después, adiós Dim —Cata salió casi corriendo de mi lado, mi dulce Cata, si tan solo fuera una hija de un beta, sería muy feliz con ella. — Ella tiene el corazón para ser luna, pero tú eres un idiota que no puede verlo. — Blue, somos la segunda manada más fuerte, no podemos decaer. — Lo que digas — Blue nuevamente me dejó solo mientras comía los panqueques que me había cocinado Cata, además de jugo y fruta, como siempre todo estaba delicioso.
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