*DIMITRI* Llegamos al casino, es un lugar de lujo, tenemos salas VIP para hombres ricos y poderosos. Hacen apuestas millonarias sin ser vistos por la clase media, hay días que la casa gana y hay otros que perdemos, así es en el juego. Aunque, siempre nos va muy bien… —Dimitri, es gigante este sitio, y está lleno. —Casi siempre está lleno, ven te llevaré a mi oficina para que la conozcas, después te llevaré a jugar. —Es muy bonita, tiene ventanales para ver el salón de juego, me encanta. —dice mi pequeña, admirada, tengo bien adornada mi oficina, con trofeos, y medallas personales, porque siempre de chaval me gusto participar en varios eventos deportivos. Le percibo admirando el casino desde mis grandes ventanales que desde ahí observo el ambiente. —¿Te gusta, amor? —me quedo solamente

