Al bajar Yariel entrelazo su mano con la de Marilyn, el mayordomo no tardo en abrir la puerta y en la recepción estaba su padre, sus dos hermanas con una sonrisa. Del otro lado su madre con Sofía Grant quienes estaban algo sería y fingiendo una sonrisa, habían visto la inauguración de empresa y arreglada, pero verla bonita en un día normal los dejo sorprendidos. Sofía quien se había arreglado, con un peinado de lado con su cabellera rubia, su maquillaje impecable resaltado sus ojos azules, un vestido pegado a su cuerpo y elegante, se quedó seria al ver que la que recordaba hace años ya no era la misma Marilyn. — Señor y señora Wilson, es un gusto verlos de nuevo — El señor Wilson se levantó y la abrazó con mucho cariño — El gusto es mío, no sabes lo que me alegra verla de vuelta por

