Pronto se hizo de día y un pequeño rayo de luz iluminó el rostro de Marilyn, en ese momento la mirada de Yariel estaba en su hermoso rostro y tocando con mucho cuidado su delicada piel estaba sumamente emocionado de que pronto llegara su compromiso, después de eso le aseguro a Marilyn que la haría sentir sumamente amada por él. — Espero algún día me perdones y no te alejes de mí de nuevo — Marilyn quién abrió los ojos al escuchar su murmuración en voz baja se quedó con dudas y más bien ella era la que lo alejó dónde era ella la que le debía estar pidiendo perdón. — Amor ahora somos pareja y estoy segura de que cuando seas mi esposo dónde tengamos una diferencia lo podamos resolver juntos y logremos tener un acuerdo que favorezca a los dos — Yariel se había quedado algo paralizado al ve

