Ese día Federid y Cristina se dieron un paseo con las motos de agua por la zona, después fueron al conocer los distintos lugares turísticos del país. Entrando a una tienda de joyería el día que se irían para Francia, Federid le compró una fina esclava de oro con diamante n***o sin decirle nada a Cristina. Mientras ella miraba algunos aretes, él llegó y le puso la pulsera — Espero te guste y te lo acabo de comprar — Cristina giro para ver la pulsera y se veía demasiado cara — Es muy linda, pero... — — Pero serás mi esposa y esto no significa tanto como lo mucho que te amó — Con cuidado Federid le robo un leve besó a Cristina quien se quedó mirando la pulsera. — Gracias la cuidaré mucho, que te parece estos aretes me quiero comprar estos para la boda de Marilyn — Cristina le mostró uno

