Eso no es verdad Cap 5

2058 Words
Después de unos minutos en shock Joshua los miró serios. — Mentira y ella me ama a como yo la amó, siempre hemos estado juntos y quiero conversar con ella, tengo que explicarle — Jeffrey se comenzó a reír — ¿Qué le vas a explicar?, déjame ver, ¿Qué estas con la señorita Davis por negocios y que por eso está con ella?, ¿Crees que una mujer va a aceptar que su amado esté con otra en físico y ella tras cámaras?, ¿Crees que es justo un trato así?, y si lo analizará bien prácticamente la querías como una amante — Joshua bajo la cabeza por un momento y cada vez más estaba arrepentido de ese contrato y ahora depende de eso por el bien de la empresa, sin expresión y totalmente congelado. — Señor Brown, que descaro y le solicitó que por favor se retire y la señorita Sinfonte merece un buen hombre a su lado, no alguien que deja que la avergüence, que la humillen y peor aunque la tomen como una amante — Joshua suspiró y se calmó aunque sus ojos eran amenazantes — No, yo siempre la he amado y con Alice era un contaron por 10 meses, pero Marilyn me dejó y sin poderle explicarle nada — — ¿Cómo es que pasó de 10 meses a un año?, señor Brown — Jeffrey le seguía sacando incoherencias a sus palabras, con una sonrisa mientras tomaba su vino. — Es un tema propio de la compañía y no será revelado, pero de verdad la amó y únicamente quiero conversar con ella, explicarle todo y que regrese a mi lado, que regrese a la empresa — Cristina no podía creer el descarado que es y cada vez le dolía la situación de Marilyn, prácticamente él quería seguir jugando con ella. — Señor Brown, le daré su comentario y le agradezco que salga o llamaré a los de seguridad, me das asco y eres un sinvergüenza estás por casarse y dices que la amas, es demasiado, por favor váyase y espero no volver a verlo — Joshua eso hizo que se enfureciera, su rostro se arrugó y jamás nadie lo había tratado de esa forma, él estaba ahí de pie mientras las dos personas de lado a lado sentadas únicamente se dedicaron atacarle. — Señor Brown, te acompaño a la salida — Jeffrey se levantó y ya no quería seguir tratando con él, era claro que Marilyn quien estaba en la habitación del alado esto no le hacía bien. Él ha durado meses convenciendo a Marilyn de entrar como una competidora y no una destructora, sin embargo, estás palabras la hacían enfurecer. — Señor Williams, te pido que por favor le pidas que converse conmigo — Jeffrey abrió la puerta de la mansión y salió con él — Se lo diré, pero has tu vida y ella ya tiene otros planes de vida — Joshua se quedó congelado y el señor Williams era un hombre de edad media según sus facciones de su cara, era como si le estuviera dándole un consejo. — Yo la amó y ahora estoy sumamente arrepentido de hacer ese contrato con Alice, eran 10 meses, pero tuve que extenderlo por qué muchos me han cancelado los contratos y tengo muchas personas que necesitan su alimentación en la mesa, mis socios no aceptan a otro ingeniero y la necesitó, te solicitó que me ayudes a localizarla — Jeffrey se le quedó mirando y dudo un momento de sus palabras, se escuchaba serio y sin mentira. Pero toda acción tiene una reacción, entonces lo miró con indignación — ¿Por qué si estabas bien con ella has realizado ese contrató? — — Es un tema personal que solo con ella puedo conversarlo — — Bueno, espero algún día aclaré el tema, pero te voy a dar un leve comentario, si ella decide no regresar a tu lado, no la obligues a estar con usted, ninguna mujer merece ser una amante indiferentemente los miles maneras de como hacer negocios — Jeffrey le cerró la puerta y Joshua al estar impactado por esas palabras, a los minutos reaccionó, camino a su deportivo y salió de la villa. Manejo por horas cuando estacionó en la casita de ella, él la compró cuando la vendió inicialmente a otras personas, ingresó y aún estaban sus cosas. Sé acostó en la cama dónde muchas veces durmieron juntos, no la habían hecho, pero si dormía a su lado algunos fines de semana. Su almohada la abrazo con fuerza y con dolor en su corazón maldijo el momento que hizo el contrato, se la imaginó llorando y triste, él era el único responsable de su partida. Del otro lado en la villa Marilyn salió de la habitación de al lado y Jeffrey suspiró. — Lo lamentamos no quisimos atacarlo tanto, pero no me pude contener — Cristina estaba avergonzada y tenía mucho enojó de ver lo descarado que era Joshua. — Lo hicieron bien y estoy bien, no se preocupen por mí, mañana es un día largo y pronto iniciamos operaciones, vayamos a descansar — Marilyn subió a su habitación y tenía las palabras de los dos bandos, uno era Joshua y la otra sus colegas, era increíble que aún la buscaba para qué trabajará para él y seguir jugando con sus sentimientos. Se vio en el espejo y recordó a su antigua Marilyn, una tonta que le creía y le era obediente para no hacerle problemas mientras salía con Alice y en su propia cara. Recuperando su actitud actual ella se acostó a dormir y reprimió en su mente las palabras expresadas hoy en su hogar. Al día siguiente todos se alistaron para ir a la de la empresa y preparar los últimos detalles, para entonces ya todo estaba listo, en un coche gris, polarizado llegó por Marilyn, Jeffrey y Cristina. Pronto llegaron a la empresa y le dieron la bienvenida al equipo de trabajo para iniciar las capacitaciones, los edificios se venían a los costados y las oficinas tenían llaves de seguridad eléctrica, algunas paredes eran translúcidas. Royer Anderson dueño de las cadenas de hoteles era su primer contrato anunciado de antemano y eso fue noticia nacional, pronto los cyber nautas dieron a entender que era el primer golpe a la gran empresa de Juntex S.A. Joshua pagó un montón de dinero para mitigar los comentarios y estaba sumamente molesto dónde muchas veces le reclamaba a los ingenieros por las cantidades de errores y los desperdicios. Durante una semana estuvo como loco resolviendo un montón de errores, decidió él mismo revisar las operaciones y validar porque había tantos problemas. — Joshua, buenas tardes — Sin mirarla y molesto al saber que por su culpa y arrastrar a Alice en ese estúpido contrato lo hacía enojarse de inmediato con todo lo que le recordará con esa pésima decisión. — Alice sé rápida, estoy demasiado ocupado como para atenderle — Alice tenía días de no ver a Joshua y cada vez estaba más lejos de ella, entró a la oficina y cerró la puerta, dónde tomó un largo suspiro. — Te amó, me he enamorado de usted y tengo meses de tratar de que te fijes en mí, me he esforzado a que me veas como una compañera de vida y no has hecho nada más que pensar en Marilyn — Ella odió saber que estás semana se quedó todas las noches en la casa donde ella vivía. Joshua paró de firmar un contrato, levantó la mirada donde Alice lloraba como cuando una niña se confesaba al cometer un error. Las palabras de Jeffrey dónde le decía que nadie merece ser amante y por su culpa con él trató hacia Marilyn la había hecho sufrir, también cuando le dijo que ella merecía ser feliz. Negando esas palabras y hasta no escucharla de sus propios boca no aceptaría dejarla de amar. — Alice, no te puedo corresponde y amo a Marilyn, es a ella a quien quiero a mi lado, la perdí y deseo recuperarla algún día, te lo explique cuando realizamos este contrato — — ¿Dime que vio en ese espanta pájaros? — Alice se desesperó y quería razones — ¿Por qué la ama tanto? — Joshua se molestó y antes permitía que cualquiera se expresará de manera incorrecta hacia ella, muchas veces le pidió que le ayudara a parar esos comentarios y simplemente no le prestó atención. Él se levantó y la miró sumamente serio y sin jugar en su expresión profunda ante su mirada oscura, algo que Alice sentía que la mataría. — Qué sea la última vez que se dirija a ella de esta manera, ella es Marilyn Sinfonte y la he amado desde que comencé a tratarla, es una mujer dulce, cariñosa, inteligente e independiente, llena de sueños, con una sonrisa que me conquistaba, su amor hacia mí no era por dinero o status social y yo que hice, un contrato dónde le he pedido. Sé que no es tú culpa y es meramente mía, yo permití por años que me la tratarán mal, deje que fuera humillada y avergonzada, no soy un buen hombre como crees que lo soy. Dicho esto, no puedo ser tu compañero de vida entonces terminaremos el contrato dentro de los meses restantes, no te quiero hacer daño y no mereces a este monstruo, egoísta y oportunista — Joshua no hablo duro, tampoco suave y su voz era ronca, dónde la culpa lo consumía y estaba ahogado en un torbellino de desesperación. — Joshua, déjame estar a tu lado y si Marilyn aparece dónde desea regresar con usted, yo me iré y no dañaré el contrato, tan solo quiero una oportunidad y quiero ayudar acá — Alice aún quería intentar estar con él, no quería rendirse y lo amaba, al igual que Marilyn lo conoció mientras estudiaban y siempre se acercó a él. Pero un día lo siguió y entró a la biblioteca dónde observaba por todas partes para que nadie lo viera. Al estar ahí, pasaba horas de horas conversando con Marilyn, con ella era otra persona, totalmente un hombre cariñoso, simpático, carismático y ella quería esa versión de Joshua. — No te puedo dar lo que esperas de mí y hasta que no escuche y vea a Marilyn decirme que ya no me ama, no podré estar con alguien más — — Entonces te esperaré y acá estaré pacientemente por usted — Joshua no sabía que más decirle para que entendiera que es un no, al final respiró fuerte. — Has lo que consideres adecuado — Joshua estaba por regresar a su asiento y Alice tomó su mano — Solamente te solicitó que tengas la mente abierta a una probabilidad, por favor — Rápidamente él la liberó — Lo voy a pensar — Sin decir más él tomó sus cosas para trabajar en su casa, ya no podía estar más en la empresa o se volvería loco. Alice suspiró y al menos logró hacer que aceptará pensar en una posible relación con ella. Mientras Joshua manejaba para ir a la casa de Marilyn y trabajar ahí, observó como un vehículo gris deportivo portaba una mujer con un moño en su cabello, con lentes mirando hacia abajo y ropa sencilla para el frío en el lado del copiloto. A los términos de segundos ella levantó la mirada y sus ojos grises lo hizo congelarse en el momento. De inmediato él paró y dio la vuelta para seguirla, pero pronto perdió de vista el vehículo. Sin perder el tiempo solicitó las cámaras para ver la placa y la dirección a dónde ella se dirigía, su rostro en esos segundos lo hicieron palpitar como loco en su corazón, era Marilyn, estaba seguro de que era ella, su amada mujer y debía alcanzarla, darse el lujo de perderla no era opción. Pronto vio como el vehículo se estacionó en un supermercado y ella bajó, instintivamente Joshua lo hizo y la siguió. Marilyn quién tomaba una botella de agua al andar ropa deportiva y tenis, sin maquillaje y con lentes en ves de los de contacto por haber hecho ejercicios se quedaba observando las frutas. De esa manera se parecía a la cotidiana y antigua versión de ella, algo que Joshua se alegró de saber que seguía siendo su Marilyn.
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