Al día siguiente Cristina regresó a la empresa y lo primero que sintió fue a Marilyn quien la arrastrada a la oficina. — Buenos días — Con una gran sonrisa Marilyna la sentó en las sillas frente a su escritorio. Algo extrañada Cristina se le quedó mirando con dudas — Buenos días — — Ya tengo la lista de los invitados, por favor has un lindo diseño de invitación y enviarlas a los contactos — — Ya decía — Cristina tomó la lista y se quedó boca abierta — Pero acá hay más de doscientas personas — — Sí, están las amistades y socios de Yariel y míos, es importante que todo salga bien y el menú debe ser increíble — Sumamente ilusionada le comento Marilyn y Cristina no quería romper su ilusión, con una sonrisa ella guardó la lista — Realizaré tres invitaciones para que elijas — — Gracias —

