Yariel y sus hermanas atendieron a los clientes dentro de su local y lograron realizar cuatro ventas significativas, después cerraron y se dirigieron a la mansión de ellos. Dentro del cuarto principal estaba su madre sentada en la mini sala de estar dentro de la habitación con una mirada de preocupación. — Mamá, ¿Cómo estás? — Clara levantó su mirada y se dirigió hacia las palabras expresadas de su hijo, parado en la puerta se puso muy contenta. — Hijo, estoy muy bien, ¿Cómo te fue en la subasta? — — Muy bien y tuvo muy buena aceptación departe de los clientes — — Me alegra mucho — Yariel la vio contenta y aun así se notaba su preocupación — ¿Qué te dijo la señorita Grant que te tiene preocupada?, te agradezco me digas la verdad o de lo contrario no podré ayudarte — Clara puso una

