En la casa de Daniel tienen por suerte un momento de paz; Isabella prepara el pastel de carne junto a Daniel en la cocina, su madre en este momento está en la sala verde en la televisión viendo una serie de médicos.
Para preparar la carne, Daniel puso a calentar una sartén con poquito aceite e hizo un sofrito con la cebolla, mientras que Isabella mezcló en un bol la salsa inglesa con la sal, la avena, el huevo, la salsa de tomate y la carne picada para luego amasar todo.
-Estamos listos para competir en un programa de competencias de cocina. -Le dice Daniel a Isabella.
-No lo sé, en esos programas los jueces no tratan bien a los participantes, ya viste ultímate chef hasta insultan a los participantes. -Le responde Isabella a Daniel.
-Si alguien va a la televisión tiene que hacer las cosas bien, es como en esos programas de concursos la gente aparece en la televisión en esos programas usa un vocabulario algo callejero y si sale en la televisión al menos debería hablar bien.
-Es verdad, la gente cada vez hablan peor y eso se ve en todos lados.
-Si, eso me recuerda a una ocasión atrapamos a una banda que empleaba falsas llamadas para estafar a la gente.
-¿De esas que te llaman y te inventan que tienen secuestrado a un familiar?
-Si, cuando atrapamos a esa banda lo feo fue aguantar la forma de hablar de la mujer que gritaba en las llamadas fingiendo ser una mujer secuestrada. -Le dice Daniel a Isabella mientras intenta aguantar la risa.
-Hablaba muy feo? -Le pregunta Isabella a Daniel.
-Horrible y se lo dije, ¿adivina lo que respondió?
-¿Qué te dijo?
-Que me creo filósofo hablando así.
Isabella se ríe al escuchar eso y Daniel también río.
-No podía creer que haya dicho eso, fue difícil aguantar la risa -Dice Daniel con una sonrisa.
-Dijo eso en serio? -Le pregunta Isabella algo incrédula.
-Sí, dijo eso, yo tampoco podía pensarlo cuando la escuche..., para ella hablar mejor que ella es creerse filósofo así que hay que hablar horrible y con falta de respeto para que esté bien.-Hace todo al revés la gente... que falta ahora.
-Ahora veo. -Dice Daniel mientras ve su celular.
Ellos estaban cocinando pastel de carne usando una receta que buscaron en internet, es algo común para ellos cuando no saben como preparar algo buscar la receta en internet, es algo más práctico y cómodo que con un libro.
-Bien, ahora tenemos que incorporar la cebolla frita en el bol para volver a amasar hasta que la cebolla se reparta de forma uniforme por toda la masa del pastel de carne molida. -Le dice Daniel a Isabella leyendo la receta.
-Vamos a unirnos, unir lo que hicimos juntos mejor dicho. -Le responde Isabella sonriendo.
Daniel se puso junto a ella, muy cerca y puso las cebollas fritas en el bol, al hacerlo ambos se observaban fijamente con una sonrisa.
Graciela sonríe, desde ahí se oye lo que hablan en la cocina y espera que ahora den el siguiente paso, de hecho, es una interesante indirecta, Isabella sabe lo que Daniel siente por ella y Daniel sabe lo que Isabella siente por ella, ambos se llevan bien hacen indirectas el uno al otro, pero ninguno de los dos dio el primer paso de confesar lo que sentía.
No estaban seguros si había quedado bien, pero el momento de probar eso en la cena fue algo que a todos los presentes dejó sorprendidos. Incluso Graciela le pidió a Isabella que le contara cuál era su secreto para que le saliera algo tan delicioso; algo que llenó de orgullo y sorpresa a Isabella.
Más tarde, a las 22:30 hs Daniel e Isabella se encuentran sentados junto a Graciela y Tobías. Acaban de terminar de comer así que se encuentran conversando. El tema de conversación es el clásico e infaltable que hacen los padres; la infancia de sus hijos.
Los padres se emocionan al recordar el pasado, esos momentos bellos que pasaron con sus hijos y los señores Sanders no son la excepción.
-En serio? -Pregunta Isabella oyendo lo que los señores Sanders le cuentan.
-Sí, tenía unos 12 años en ese momento. -Le responde Graciela a Isabella.-Quiero llevar el mismo la bandeja por la escalera y antes de llegar arriba... ¡pum!, se le cayó.
Daniel se ríe mientras lleva una mano a su frente por vergüenza.
-Lo peor es que yo estaba detrás de él cuando se le cayó.-Le cuenta Tobías a Isabella. -Así que todo se cayó encima de mí.
-¿Y cuáles fueron sus regalos del día del padre? -Le pregunta Isabella a Tobías.
-Oh mis favoritos es el de hace dos años Daniel me regaló un bat de béisbol firmado por Dan Canseco.
-Dan Canseco? -Le preguntó Isabella a Daniel.
-Si, Dan Canseco es uno de los ídolos de mi padre. -Le responde Daniel a Isabella. -Además de Jose Marino.
-Es algo que no sé cómo consiguió, pero se lo agradezco mucho. -Dice el Tobías.
-No tienes que agradecer papá-Le responde Daniel a Tobías.-Yo te agradezco a ti por siempre estar para mí.
Suena él alarma del teléfono celular de Tobías dando aviso que ya es hora de dormir.
-Oh ya es hora de tomar la medicina para la gripe. -Dice Tobías mientras se pone de pie.-Descansen chicos.
Graciela y Tobías se van a acostar; ellos acostumbran dormir temprano y para que no se les pase la hora de dormir ponen alarma.
-Bien yo ya me voy. -Dice Isabella mientras se pone de pie.
-¿No quieres quedarte a dormir?.-Le pregunta
Daniel a Isabella.-
No puedo, mañana me llegan la mesa nueva y las demás cosas -Le dice Isabella a Daniel. -Además, debes levantarte temprano para ir a trabajar y después de hoy yo quiero dormir bien; me pasaré la mayor parte del día en la cama.
-Sí te entiendo. -Le dice Daniel a Isabella mientras la acompaña a la puerta.-Ha sido un día difícil.
-Demasiado. -Dice Isabella mientras sale afuera cuando Daniel abre la puerta.-Por eso será un día de relajación bien merecido.
Daniel e Isabella se despiden con un beso en la mejilla luego del cual ambos se quedan observando con una bella sonrisa y se despiden cada uno con un cálido "Hasta mañana"...