A solo unos pasos de la empresa está un restaurante, es un restaurante muy bonito y costoso. Miro a Rodrigo de re ojo y está nervioso además de serio. — Buenas tardes mesa para dos — Le dice a la muchacha que está en la entrada — Sígame por favor — Respondo la chica y mientras ella habla Rodrigo alza mi mano y la llevaba a su boca para darme un beso en los nudillos. Lucho por hacerme la fuerte y no sonreír. Me siento y la chica nos da el menú — Por favor dame unos minutos y te llamo para despedir — Le dice Rodrigo la chiva va a dar la vuelta y yo lo interrumpo — No, no te vayas porque yo si tengo hambre y voy a pedir — Le digo y la muchacha se regresa y él me mira serio ¿Lo hago aproposito? Pues si me gusta hacerlo sufrir y esto lo enseñará a qué no debe querer ocultar me cosas. Ta

