Pasadena, California – Las reparacionesEl tipo grueso y con evidente sobrepeso estaba trabajando, con cemento y una llana, en la tentativa de reparar el enorme agujero del muro hecho anteriormente por el aparato alienígena. «¿Qué te parecería ayudarme en vez de estar ahí de pie como un palo de escoba?» exclamó el gordito. «No pensaba que fueras tan bueno trabajando de albañil.» «Deja de hacer el imbécil y pásame esos ladrillos. Me estoy muriendo de calor.» «Tómatelo con calma, ¿qué prisa hay?» «¿Qué no hay prisa, dices? ¿Y si ahora llegase el dueño del piso, como justificaremos este agujero? ¿Le decimos que nos ha caído encima un meteorito?» «Nos sería una mala excusa.» «Déjalo ya. Intentemos arreglar cuanto antes el percance y a continuación veremos como vender nuestro aparato alie

