Al regresar a mi oficina, me topo con Theo y Karam de frente.
- ¿Qué hacen aquí?
- Venimos a buscarte, Davies – Theo lleva en sus manos las llaves de su convertible favorito
- ¿Buscarme? ¿Para qué?
- Hay partido de Polo organizado por los Campbell, nos invitaron.
- Ah, bien por ustedes – avanzo hacia mi oficina cuando ambos bloquean mi camino
- Oh, nada de eso. Tu vendrás con nosotros.
- No, no lo haré.
- Sì lo harás. Ustedes tienen negocios en marcha en este momento, seria muy descortés dejar plantado a un socio.
- ¿Negocios? – pregunto – Un momento… la empresa que Artemis está a punto de absorber, ¿es la de los Campbell? – pregunto sorprendido
- ¿No lo sabias?
- Bueno… no he tenido mucho contacto con ella últimamente – esta noticia me desconcierta, si Artemis va a absorber la empresa de la familia Campbell… ¿Por qué Eleonor parece tan calmada? – Pero… Artemis no puede absorber una empresa de ese tamaño…
- Archie… ¿Recuerdas que ahora está casada? – me pregunta Theo
- ¿Kaleb también está involucrado?
- Claro que lo está.
- Pero no lo entiendo, ¿Por qué harían algo como eso?
- No lo sé, de repente Artemis dijo que quería la empresa y… ya sabes, Kaleb se la entrego en bandeja de plata – dice Karam
- Querrás decir de oro – concuerda Theo
- Pero.. ¿Y Ellie? – pregunto en voz baja
- ¿Eleonor Campbell? – pregunta Theo – Bueno, es una chica lista. Supongo que abandono el barco antes de que se hundiera.
- Ella jamás haría algo así – razono
- Bueno, si la conoces tanto ¿Por qué no le preguntas? – opina Theo
- Como sea, vámonos o se hará tarde – Karam avanza hacia la salida.
- ¿Vienes? – pregunta Theo dándome las llaves de su convertible
- Sì – digo tomándolas y saliendo del edificio. Debo averiguar mas sobre este tema… aunque; no tiene nada que ver conmigo ¿Por qué me da tanta curiosidad?
La mansión de los Campbell es igual de ostentosa que su casa en la playa; al llegar veo un enorme estanque en la entrada con hermosos cisnes nadando felizmente.
- Vaya, casi no parece que están perdiendo su mayor empresa – comenta Theo mientras baja del convertible y admira el lugar
- ¿Quieres callarte? – le pide Karam – Son negocios ajenos y no puedes andar ventilándolos, así como así – lo amonesta
- Tranquilo, no hay nadie conocido cerca – La poca preocupación de Theo me da envidia.
- Entremos – digo mientras avanzo hacia el jardín. Veo a varios conocidos en el camino. La crema y nata de la sociedad esta en este lugar; los adultos hablan de negocios en las mesas apartadas del jardín bajo la sombra de arboles y sombrillas mientras los jóvenes se divierten cerca de la piscina. Veo un montón de chicas con bikini y sombreros enormes. Todas parecen disfrutar de la fiesta… se nota que los Campbell adoran el lujo.
- Bueno, ahora sabemos en donde tienen todo su dinero – comenta Karam con desagrado
- Ustedes son los que querían venir – les recuerdo
- Dijeron que seria un partido de Polo, pero veo de todo menos de eso – comenta Theo
- ¿Desde cuando prefieres el Polo antes que las chicas? – pregunto curioso. Eso no es propio de mi amigo.
- No lo sé, creo que es momento de buscar a la indicada.
- ¿Qué? – pregunta Karam tan sorprendido como yo.
- Es tiempo de crecer – comenta mi amigo mientras se coloca sus gafas de sol – No puedo pasar toda la vida de chica en chica – y tras decir eso avanza hacia la barra de bebidas
- Creo que esa actitud le durara una semana – dice Karam mientras lo observa
- Yo creo que va a salir con una chica en brazos para la tarde – digo
- ¿Es una apuesta? – Karam luce emocionado ante esto
- Claro – afirmo
- ¡Archie! – una voz chillona hace que mis oídos duelan. Al girarme veo a Susan Campbell acercarse a mi con unos enormes tacones, un bikini de una sola pieza y un sombrero gigante ¿Por qué lleva tacones con bikini?
- Hola – saludo intentando no sonar como me siento… ósea incomodo.
- Sì, hola también – dice Karam sonriendo a la chica
- Oh, pero que mal educada. Hola – le extiende la mano a mi amigo – Soy Susan Campbell.
- Karam Bianco – mi amigo le estrecha la mano
- ¿Bianco? – pregunta Susan con un leve brillo en su mirada - ¿De los Bianco de Italia? – pregunta curiosa
- Sì, aunque creo que hay mas de una familia con ese apellido en Italia – comenta. Noto que la actitud clasista de Susan le resulta molesta
- Vaya, es todo un gusto poder conocer a un m*****o de la familia Bianco. Ustedes son muy difíciles de contactar. Aunque viniendo acompañado de un Davies, es entendible que estes aquí – comenta
- ¿Qué? – pregunto confuso
- Quiero decir que, los Bianco son un misterio para toda la alta sociedad… y solo se relacionan con sus iguales; es por eso que me resulta natural verlos a ambos juntos. Después de todo, los Davies son una familia poderosa al igual que los Bianco.
- De hecho, nos conocemos gracias a los De Santi – comenta Karam
- ¿De Santi? – ella abre mucho los ojos - ¿Kavin De Santi también está aquí? – su emoción me irrita
- No, a él no suele gustarle este tipo de ambiente – comento
- Hablando de ambiente ¿Cuándo empieza el juego? – pregunta Karam
- Dentro de poco – dice ella mientras llama a unos camareros – Por favor, pónganse cómodos - pide mientras nos ofrece una bebida la cual aceptamos por cortesía – Si me permiten, le avisare a mi padre que se encuentran aquí – y sin mas se marcha dejándonos solos
- Es toda una joyita – comenta Karam
- Y eso que no has visto nada – digo tomando un sorbo de mi bebida
- ¿Podría haber más? – dice burlonamente
- No te lo imaginas – digo mientras observo el lugar
- Debimos invitar a Kavin, tal vez logra enfocarse en algo que no sea trabajo.
- ¿Por qué lo dices? ¿Le pasa algo?
- Bueno, desde lo sucedido con Artemis y Kaleb en el internado… no ha tenido mucha vida social que digamos e incluso, empieza a parecerse a ti – lo dice tan naturalmente que me hace sentir ofendido
- ¿Qué tiene de malo eso? – pregunto alterándome
- Pues, que no debe amarrarse al trabajo… hay que disfrutar de la vida un poco más.
- No entiendo porque les mortifica tanto que me agrade trabajar.
- Una cosa es trabajar para vivir y otra muy diferente es vivir trabajando.
- Ya no quiero hablar del tema – concluyo
- Como quieras – vemos a Theo regresar con un vaso en la mano
- Esto es aburrido ¿Nos vamos?
- Acabamos de llegar – digo
- ¿Y? no es nuestra culpa que esto parezca un velorio.
- ¿Por qué no vas tras alguna chica? – le pregunto con la esperanza de convencerlo y ganar mi apuesta
- O podrías unirte al juego – contraataca Karam. Theo nos ve confundido
- ¿Qué les pasa? ¿Por qué intentan entretenerme para que no nos marchemos?
- Porque seria irrespetuoso para los anfitriones si nos marchamos tan pronto, además; no he averiguado nada sobre el “negocio”
- Trabajo… siempre trabajo. Debes relajarte amigo, mira… ¿Por qué no vas con esa chica? – Theo señala a una chica sentada a la orilla de la piscina, no parece tener el más mínimo deseo de socializar, lee un libro mientras toma una limonada. Lleva un sombrero y a diferencia de las demás, no lleva bikini sino unos pantalones cortos y una blusa muchas tallas mayores a la de ella.
- ¿Ella? – pregunta Karam mientras frunce el entrecejo - ¿Ella te parece atractiva? – Noto un deje de molestia en su voz
- Claro que lo es – respondo en lugar de Theo – Mira esa hermosa piel blanca y ese cabello n***o largo… parece un hada recién salida del bosque – Karam mira directamente a la chica… al parecer èl piensa lo mismo que yo ya que no objeta.
- Creo que la llevaré a casa esta noche – dice Theo – Necesito comprobar que esa hermosa piel sea igual de suave como me la imagino.
- Puedes llevarte a cualquier chica de la fiesta menos a ella – Theo y yo vemos a Karam
- ¿Te gusta? – pregunta Theo – Oh… estoy tan orgulloso, por fin has entendido que hay mas flores en el jardín… quisiera ver la cara que pondrá Selena cuando te vea con otra chica – comenta divertido
- Ella no pondrá ninguna cara… - digo mientras le doy un golpe en la cabeza con mis nudillos – Ten cuidado de como hablas de mi hermana – lo amonesto
- ¡Lo siento, Big Brother! – se disculpa
- Regresando al tema, ¿Por qué no puedo cortejarla yo? – pregunto mientras veo a Karam
- Porque no es tu tipo – dice aun viendo a la chica – Y tu no eres su tipo
- ¿Cómo lo sabes? – pregunto ofendido de nuevo
- Le gustan los rubios – declara
- ¿Estas presumiendo? – pregunto
- ¡Genial! Eso significa que tengo oportunidad – dice Theo feliz
- No eres lo suficientemente rubio
- ¿Qué? – pregunta Theo
- Tienes tintes rojizos como tu madre.
- ¿Qué clase de discriminación es esta? – Theo parece divertido ante la situación
- Como sea, iré por ella – afirmo en un intento de ver la reacción de mi amigo
- Como quieras – y sin más se marcha
- ¿Qué diablos le pasa? – pregunto
- Creo que conoce a la chica – afirma Theo – Por alguna razón, eso me hace querer molestarlo aún más.
- Siento lo mismo – afirmo sonriendo. Al levantar la vista veo una cabellera pelirroja avanzar hacia el interior de la casa – Ahora vuelvo – le doy a Theo mi bebida y entro en la casa detrás de Ellie. No sé porque está en esta fiesta, sé que es de su familia; pero creí que estaban en malos terminos.... aunque creo que estoy a punto de averiguar la verdad.