Hola gente!!!! Espero se encuentren súper bien, yo ya volví a clases y este segundo semestre empezó con todo. Me encantaría compartir mi trabajo con ustedes, por eso las invito a visitar mi i********: @shine_franklin, por cierto, veo que a varias les gustaría aprender a dibujar, desde el 15 de septiembre iniciaré con clases virtuales de dibujo vía YouTube, el único requisito es seguir mi cuenta de Youtube, invitar a dos amigas y a disfrutar de las clases. Comenten por aquí que les parece la idea ❤️.
Capitulo 13 [parte II].—
—¡Usame! Imagina por un instante que soy Valentín, imagina que a quien besas es a él... — Las palabras de Mateo dejaron un sabor amargo en Manuel.
No podía fingir, mucho menos podía utilizar a la persona más importante en su vida. El solo echo de comerle la boca había sido un tremendo error, error que debía remediar inmediatamente. Abruptamente se separó del más pequeño y sin atreverse a mirarlo a la cara decidió poner fin a ese peligroso juego, juego en el que ambos podrían salir gravemente heridos.
—Teo, esto no está bien y vos lo sabés. No puedo usarte, no puedo hacerte lo mismo que Valentín me hace a mí. Yo te amo, pero como a un hermano y por nada del mundo quiero perderte—. La voz se le quebró y dejó salir las primeras lágrimas—. Aún sos joven y yo también, si este amor es verdadero y el destino desea unirnos de ese modo, entonces con el paso del tiempo terminaremos juntos de igual manera... Pero ahora no puedo.
Mateo no dijo nada, simplemente se dió la media vuelta y corrió escaleras abajo. No deseaba hablar del tema, no se sentía emocionalmente preparado como para enfrentar el desamor de Manuel. Al llegar a la calle se quedó de pie junto al portón, conservaba la leve esperanza de que el otro alfa bajaría por él, pero no fue así. Manuel nunca salió a buscarlo y derrotado le tocó volver a casa.
°°°°°°°°°°
Llevaba un mes sin dar señales de vida, sin responder los mensajes de Manuel y sin dignarse a dar la cara. Tenían muchísimo que hablar, tantas cosas que aclarar, sin embargo, no lograba reunir el suficiente valor para hacerlo. ¿Que debía decirle? No podía pararse frente a él y pedirle que sea su amante, que se conforme con las migajas de su amor mientras que Daniel, es quien obtiene la mayor atención.
Era injusto para Manuel y era injusto para Daniel. Las prioridades estaban claras en su mente, al igual que en su corazon. Había elegido a Daniel, con ese omega deseaba pasar el resto de sus días y guardar el recuerdo de Manuel en lo más profundo de su memoria. Por eso, lo mejor era no volver a verlo, ignorar sus llamadas y bloquearlo de todos lados.
Sabía que era un maldito cobarde, pero era lo mejor para ambos. Tarde o temprano el otro alfa debería de entender que no lo querían y dejaría de insistir. Mantuvo firme ese pensamiento hasta aquella tarde, dónde lo primero que vieron sus ojos azules fue la silueta de Manuel, quién impaciente le esperaba fuera del instituto. Bajó las escaleras lo más rápido que sus piernas le permitieron, nervioso observó hacia todos lados, al no encontrar rastros de Daniel tomó con violencia la muñeca del castaño y le arrastró hasta el callejón más cercano.
— ¿Qué mierda haces acá? —Empujó al otro alfa hasta que la espalda de este se azotó contra la pared.
—Si dieras la cara no hubiera venido a buscarte—. Chilló bajito ante el golpe que se dió contra la pared—. ¡Sos una mierda Valentín!
—Deberías darte por aludido, si alguien no responde a tus llamadas es por qué no tiene intenciones de saber de vos—. Le gritó con furia, arrepintiendose inmediatamente al ver la mirada dolida de Manuel.
—No te entiendo, de verdad que no puedo—. Bajó la mirada centrando está en sus manos, las que ligeramente temblaban—. ¿Por qué no me mandaste a la mierda la última vez que nos vimos? Yo estoy enamorado de vos, pero eso no significa que no pueda entender que lo nuestro acabó—. Murmuró con voz trémula.
—Manu, no me mal intérpretes. Yo no quiero que esto acabe, pero no puedo obligarte a ser mi amante eternamente. Terminando el instituto me casaré con Daniel—. Dolía admitir aquello frente al otro alfa, dolía por qué en el fondo lo quería, pese a que se esmeraba en ocultarlo, su corazón latía violentamente con solo verlo.
— ¿Se casarán? —Una risa amarga inundó el silencioso lugar. Una vez perdía contra aquel omega, una vez más le arrebataba al amor de su vida.
—Si—. Masculló débilmente.
— ¿Lo amas? —Eso era todo lo que necesitaba saber antes de dar una respuesta.
—No. Pero mi viejo y su viejo tienen negocios juntos—. Desvía la mirada encogiéndose de hombros—. Vos sabés la presión que cargo sobre mis hombros.
Manuel sabía que mentía, sabía que su compromiso con Daniel iba mucho más aya de negocios familiares, aún así, optó por creerle. Era más fácil creer en sus promesas vacías a tener que asumir la realidad. Contuvo las ganas de llorar, alzó la mirada enfrentando la del contrario y tras un profundo suspiro asintió lentamente.
—Quiero estar con vos, quiero que sigamos juntos, aceptaré ser el segundo en tu vida—. Mordió sus propios labios ante la ansiedad que comenzaba a experimentar.
— ¿Hablás enserio? —Confundido rodeó el cuerpo del más bajo, aprisionandolo entre sus brazos.
—Muy en serio—. Masculló débilmente.
Valentin tomó las mejillas del castaño entre sus manos, admirando un par de segundos el angelical rostro del chico. Esbozó una pequeña sonrisa para luego cortar la distancia entre ambos y besarlo lenta y suavemente. Fue un beso cargado de ternura, dónde ambos buscaban disfrutar a flor de piel las sensaciones que mutuamente se provocaban.
—Te quiero, Manucho—. Susurró con ternura sobre los labios del castaño.
—Te quiero, Vale—. No logró contener por más tiempo las lágrimas, rompiendo en llanto.
Valentín, lo abrazó con fuerza y lloró. Lloró por qué entendía su dolor, por qué al igual que él se sentía impotente. De verdad que deseaba amarlo, poder estar a su lado sin preocupaciones, pero era imposible. Eran dos alfas y los alfas no podían estar juntos, era mal visto por la sociedad, algo simplemente inaceptable. No estaba preparado para lidiar con el rechazo y las burlas, aunque doliera deberían verse a escondidas.
Continuará...