Kane yacía en el suelo y sintió alivio cuando el dolor disminuyó a un nivel más manejable. Abrió los ojos y lo primero que vio fue la cara llena de lágrimas de Tabatha que se inclinaba sobre él. "Nunca vuelvas a hacer algo tan peligroso", exclamó Tabatha enojada y feliz al mismo tiempo. Kane sacudió la cabeza en busca de venganza por cada lágrima que Misery le había causado, "No puedo prometer eso, Amor". Dean sonrió... esa mirada en los ojos de Kane era lo que había estado esperando. Kane no dijo una palabra y se puso de pie. La tormenta que había comenzado a extinguirse volvió repentinamente con fuerza de venganza. En vez de lluvia esta vez, solo el viento aullaba en respuesta inclinándose sobre los árboles y derribando las lápidas. Kane respiró hondo, sintiendo un poder masivo reuni

