Había llamado a mi madre hace veinte minutos.
El conducir y tratar de cuidar de un bebé y una niña se me estaba volviendo imposible.
Pero yo sólo tenía un pensamiento.
"Arrestaron a la madre de mis hijos y tengo que verla"
Así que estacionando el auto y bajando a Harry en su portabebe junto con la pañalera y una poco dormida Alexis camine hacia donde mi madre ya estaba en compañía de mi padre.
-¿Como sucedió todo?- preguntó mi madre muy preocupada.
-Sólo llegaron a la casa, aún no proceso el que se hayan llevado a mi esposa- respondí.
-Llamaré a mis abogados- se apresuró a decir mi padre.
El bufete de abogados en el cual tenía mi padre contactos era de los mejores.
-Gracias papá- me apresure a llevar a Harry y Alexis a la habitación de huéspedes para que descansarán. -Vendré por ellos en cuanto sepa que esta sucediendo con Hailey- mire a mi madre que parecía preocupada.
-Ve con cuidado hijo, yo cuidaré a los pequeños- sólo pude asentir.
-El bufete mandará uno de sus mejores abogados para ver tu situación- dijo mi padre con su teléfono aún en mano.
-Bien, lo estaré esperando, ahora necesito ir a ver que ocurre con mi esposa- besando la mejilla de mi madre y un leve saludo a mi padre corrí hasta mi auto para conducir lo más pronto hasta la estación de policía donde trabaja Hailey, esperaba que ahí es a donde la llevaron.
-¡Hey Alexis!- saludo el capitán al verme llegar corriendo.
-¿Donde esta?- lo tome por los hombros.
-Esta en la sala de interrogaciones... calmate no va a ser procesada, sólo puede permanecer veinticuatro horas antes de que la procesen pero aún no tienen prueba para ello- no sabía si aquello debía tranquilizarme o ponerme más de nervios.
-¿Entonces porque la arrestaron?- estaba desesperado al no tener respuestas.
-Creen que han encontrado pruebas concretas pero he apelado por ella un poco... calmate Alexis, todo saldrá bien- como me pedía calmarme cuando la mujer que amo y la madre de mis hijos podía ser procesada e ir a prisión por no se cuántos años.
Me aleje del comandante caminando de un lado a otro en espera de información, aún no me habían dicho que Hailey pidió un abogado, pero yo ya tenía en camino uno de los mejores, o al menos eso dijo mi padre.
-¿Has conseguido un abogado?- mire al capitán que ahora su voz había cambiado, es que algo malo había sucedido.
-Viene uno en camino, ¿Que esta sucediendo?- quizás el ya supiera algo.
-El arma usada es de Hailey...- sentía que el aire ya no entraba en mis pulmones, podía sentir que mi mundo se venía abajo.
-Debe ser un error- comenté negando una y otra vez.
-No lo sabremos hasta revisar de nuevo toda la evidencia...- era la peor pesadilla de mi vida.
-¿Alexis Brave?- escuche la voz de una mujer detrás de mi.
-¿Si?- usaba un traje de dos piezas y sostenía sobre su hombro un maletín de piel.
-Soy Julia Winston, su abogada- y ese nombre creí que nunca volvería a escucharlo.