CAPÍTULO 3.

1356 Words
Suena la alarma, me dirijo hacia la bañera; tomo mi uniforme y me lo coloco mientras mi mente hacía ruido, ¿por qué se siente tan callado? talvez sea porque no llegó a molestarme esta mañana, ¿será que la acompaño a clases?... creo que no, no quiero que se haga una idea equivocada de que somos amigos o algo por el estilo, además no me conviene que me vean junto a ella. Termino de arreglar mi corbata, agarro mi bolso y salgo de mi habitación, vaya que sorpresa, ella también salía de la suya. -bu...buenos días- un saludo un poco indeciso de su parte y sin intenciones de esperar una respuesta se volteó y siguió hacia la puerta principal, la miré mientras se alejaba, pensando en si debería haberle respondido el saludo. Al salir de mi habitación me encontré con Erick saliendo de la suya, me daba nervios saludar. -bu...buenos días- Desvié mi mirada al instante y me retiré, era obvio que no me respondería el saludo, pero prefiero evitar problemas, salí de la casa y me quedé parada esperando que llegara el taxi; no pasó mucho y el también salió detrás de mi, se subió a un coche que papá le prestó para que ya no tome autobuses y arrancó... suspiré algo decepcionada y vi que se acercaba mi taxi, lo tomé y me dirigí hacia la escuela. Me dirigía hacia mi salón y de repente la coordinadora solicitó mi presencia en su oficina. -Sofía, podrías venir a coordinación un momento?- Me torné algo sorprendida pero asentí, vaya... sorpresa, Erick estaba sentado ahí; me miró con algo de desagrado y me ignoró de inmediato. -Sofía ya debes conocer a Erick, bueno es obvio, viven juntos; me vi en la obligación de llamarlos debido que tuvimos una junta de maestros y hemos decidido que ambos deberán escribir un artículo sobre la contaminación y las repercusiones que tiene sobre la economía del país, se analizará el escrito y una vez que esté perfecto se lo presentará en la tercera página de la revista spyworld- Tragué saliva un poco espantada, era obvio que estaba molesto por eso, pero que puedo hacer, irme en contra de la coordinadora? no lo creo, quizás ni siquiera me permita trabajar con él... bueno...veré qué se me ocurre. -si Sra. Coordinadora, pero no sabría en que horario se encuentra disponible, talvez nuestras actividades de materias choquen...- no terminé de hablar y Erick me interrumpió sin mirarme. -no te preocupes, haré tiempo para ti- la miré algo avergonzada mientras veía una sonrisa burlona. -exacto Sofía, así que Erick espero que aproveches esta oportunidad y tú Sofía, espera que tengas paciencia para trabajar con alguien temperamentalmente fuerte como Erick- Asentí con la cabeza y ambos nos retiramos de la oficina; nos acompañaba un silencio incomodo fuera de esta, no sabía que decirle al respecto. -lo que sea que tengamos que hacer será en casa, aquí en la escuela las cosas seguirán como siempre- me habló mientras tocaba su frente y fruncía el seño. -está bien...- no tenía nada más que decir así que me retiré primero. Ya eran casi las 6 de la tarde, las clases habían terminado y una gran tormenta abatió la ciudad. -genial... no traje paraguas- hablé para mi y enseguida salí corriendo a la parada a esperar un taxi que me llevara a casa, a pesar de que intenté llegar lo más rápido posible, me empapé por completo; y por supuesto, ahí pasaba Erick en su auto junto a Zuri; era obvio que prefiere tener de copiloto a alguien hermosa... no sé por qué pero desde ese día mis emociones se han desestabilizado por completo... la inseguridad aumentó en mí; no pasó mucho y tome el taxi. Llegué a casa, subí a mi cuarto y tomé una ducha de agua caliente, me puse algo de ropa y escuché sonar mi puerta, la abrí y era Erick. -Donde vamos a estudiar?- me quedé sin palabras, no pensé que él tomaría la iniciativa pero sentí como se me formaba una sonrisa en mi rostro. -si, tomo mis apuntes y...- que!!! entró a mi habitación??? -va...vamos a trabajar aquí?- pregunté algo nerviosa, jamás había entrado un chico a mi habitación. -si? que tiene de malo?- preguntó algo molesto. -n...no no, nada, solo cojo mis apuntes y empezamos- nos sentamos, y estudiamos por horas, era casi las 12 a.m y Erick se levantó, estiró su cuerpo y se acostó en mi cama, sentía que era un sueño, pues no creía que fuese real. -si estás cansado podemos parar, y continuamos mañana- -no, quiero avanzar lo más que se pueda- respondió con los ojos cerrados. -bueno, entonces tomémonos un descanso, iré por algo de tomar hasta mientras- -ok...- me levanté y fui a la cocina por jugo y galletas para tener algo que comer mientras estudiamos, regresé a mi cuarto con la bandeja y pues... si... se quedó dormido... en mi cama, ahora que hago? está muy cansado, no quiero despertarlo y yo también ya tengo sueño; asenté la bandeja y me quedé pensando por un rato, tomé asiento a ver si algo se me ocurría y pues...pensé demasiado que me quedé dormida en mi asiento con mi cabeza apoyada sobre el escritorio. Desperté, había perdido la noción del tiempo, vi a Sofía dormida sobre el escritorio, así que solo salí del cuarto y me dirigí hacia el mío a descansar. Son exactamente las 9 a.m y el era tan brillante, parecía un perfecto sábado; bajé a la cocina y encontré a Sofía preparando el desayuno. -hola- Saludó con una gran sonrisa, a lo cual solo hice un gesto con la cabeza mientras me servía un vaso de jugo, no entendía sus actitudes. -emmm... Quieres desayunar?- La mire por unos segundos antes de responderle. -no gracias, solo tomaré un vaso de jugo- No esperé respuesta alguna y salí de la cocina, no me interesaba relacionarme mucho con ella, a menos que sea para estudiar. La verdad no se como acercarme a él, me evade constantemente, como si fuese su enemigo. *Suspiro* -la pregunta es ¿Por qué quiero acercarme a él?- Susurré mientras terminaba de servirme el desayuno. No pasaron ni 10 minutos y mi teléfono sonó. -aló? Papá?- -hola Sofía, llamaba para avisarte que Romina se dirige a la casa en este momento- -espera, espera... Quien demonios es romina?- -ya te he dicho que controles ese vocabulario o a la próxima no respondo- -lo siento papá, pero no se de quien me hablas...- -mmm... Pensé que te hablé de ella, es hija de un muy buen amigo mío, muy cercano, y va a quedarse con nosotros un tiempo ya que estudiará junto a ustedes- -por qué no me avisaste que somos junta de beneficencia?- -Sofía, no te estoy preguntando, te estoy avisando y sabes bien que si no te gusta las puertas de la casa están abiertas, entendiste?- -Si papá... - Sin más que acotar me cerró la llamada, y como pueden ver, papá y yo no nos llevamos muy bien, a decir verdad... él jamás quiso tener una relación estrecha conmigo, supongo que aún me culpa por la muerte de mamá y mi hermana... Si... pueda que tenga razón. Cuando tenía 5 años, mi familia y yo íbamos de viaje, mientras papá conducía, yo insistía a mi hermana para que juegue conmigo, estaba completamente aburrida, sin embargo ella se negaba, hice rabietas y distraje a papá, no se dio cuenta y se desvío al carril contrario y un carro nos golpeó, todos quedamos heridos pero mamá y mi hermana no sobrevivieron. Si se preguntan como recuerdo todo esto, pues... la verdad no recuerdo nada de lo sucedido en el accidente, papá se encargó de que me enterara de lo sucedido, recordándome constantemente que si no hubiese sido por mi, todo estaría bien. Regresando al presente, el timbre sonó, Amelia abrió la puerta y recibió a esa chica, de inmediato pude notar su belleza, alta, blanca, cabello castaño y unos ojos como el cielo, nada que ver conmigo y mis aburridos lentes.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD