Han pasado unos minutos desde que la policía llegó, es sorprendente lo alocado que está Carlos, empiezo por creer que está enfermo de la mente o ha consumido alguna droga, los oficiales le hicieron la prueba con el alcoholímetro y confirman que ha estado bebiendo, quizás no está borrado en gran escala, pero su mente ha de estar nublada para atreverse a venir a mi casa y hacer semejante espectáculo. No le reconozco, es increíble lo ciego que se puede estar en una relación, no comprendo cómo es que no vi a este monstruo que ahora me quiere atormentar, no pretende dejarme ser feliz y no se lo puedo permitir, mi madre habla con los oficiales mientras Carlos custodiado por ellos yace en una silla. Alcanzo a ver que lo ponen de pie, se lo llevan, corro a ver que noticias tiene mi madre. —Dime

