Caminamos al apartamento, parecemos dos adolescentes tontos, por un lado, me avergüenza un poco recibirle, no tenemos muchas comodidades, pero tampoco quisiera que se vaya, así que prefiero que vea nuestra realidad a decirle que no pase. Esto es una sorpresa, nunca hubiera adivinado esta visita. —Pasa, es un lugar pequeño y no tenemos aún muchas cosas, pero es nuestro hogar —invito. —Vives con tu amiga ¿Cierto? —¡Si! Seguro Alonso te ha hablado de ella. —¿Hablar? No se calla y es sorprendente porque él es el galán del grupo, pero parece estar muy ilusionado con tu amiga. —¿No eres tú el galán? —Para nada, soy el tímido. —No doy fe de eso ja, ja, ja —sonrío. —Lo creas o no, soy un hombre de familia, de una sola mujer, no me ando con bromas, me tomo muy en serio el amor, sólo que no

