Tengo que evitar saltar como una fanática cuando terminan. —Yo voto que sí—. No es que tenga voto en esto, pero maldita sea. Deberían hacer esta canción. Dylan mira a Tormenta. —¿Lo que usted dice?— Kenia se frota la barbilla. —Estoy con ella. Ya estamos haciendo versiones de canciones, así que los cabrones van a pensar que no somos originales de todos modos. También podríamos subir allí y hacerlos comer mierda, como dijo Lucy—. —Exactamente.— —Está bien—, coincide Dylan. —Es vudú—. Señala con la barbilla a Kenia. —Vamos otra vez.— Me siento en el futón mientras lo ensayan unas cuantas veces más, cada interpretación suena cada vez mejor. Sin embargo, a mitad de la práctica número cinco, la electricidad se enciende y apaga debido a la tormenta. Se las arreglan para llegar hasta el fi

