Al estudiarme como si fuera un espécimen bajo un microscopio, su rostro se relaja y pasa un dedo por su afilada mandíbula, como si estuviera debatiendo sus siguientes palabras. —Nunca me he follado a un tipo—. Por un centavo, por una libra. Al igual que antes, no quiero verificar que soy un nerd que no puede tener sexo. Entonces bebo. —¿A quién te follaste?— Hay un ligero tono en su tono y no estoy segura de por qué. Haciéndome tímida, le devuelvo el guiño. —Tendríamos que jugar a Verdad o Reto para eso—. —Entonces es Verdad o Reto—. Oh, mierda. —Bueno.— Yo trago. —Verdad o…— —Fuiste primero la última vez—, interviene mientras enciende otro cigarrillo. —¿Verdad o desafío, Groupie?— Es evidente que no se ha dado cuenta de que hay una salida fácil para mí. —Atrevimiento.— Auge. Se

