Meterse con un hombre como Henry D Niro era un riesgo, él era como un león cuando se trataba de su familia.
Y Jack estaba atravesando dos líneas prohibidas al enamorarse de Estrella.
Jack siempre estaba al lado de Henry en todas las reuniones que asistía el magnate, como su hombre de confianza.
Y en algunas ocasiones Henry lo invitaba a quedarse a cenar con él y su familia en su mansión, y curiosamente Jack era sentado al lado de Estrella, pero Jack y Estrella fingían distancia ante Henry.
Pero los fines de semana se veían a espaldas de Henry en la casa de la abuela Margaret.
Ellos compartian el té con la abuela Margaret y su amiga la actriz.
A la actriz, amiga de la abuela Margaret el novio de Estrella la tenía encantada. Jack no solo era apuesto sino agradable y servicial. De trato suave y cariñoso.
Margaret pensaba que su bisnieta Estrella había elegido bien entre todos los jóvenes que la pretendían.
Encantada con la relación de Estrella y Jack, su casa les servía de escondite para su creciente relación.
Mientras que Henry cumplía con lo pactado con su abuela, cada vez que él venía por su hija a casa de su abuela, la llamaba primero, y eso le daba a Jack la oportunidad de esconderse en casa de la amiga de Margaret hasta que Henry se fuera con Estrella
Pero, una tarde de domingo Henry olvidó llamar a su abuela antes de ir a recoger a Estrella, él había discutido con su hijo Henry y había salido de su mansión muy molesto.
Ni las palabras de su esposa Anali lo habían logrado calmar. Al llegar a la casa de su abuela Margaret, la servidumbre inocente del trato existente entre la señora Margaret, Estrella y su novio Jack, dejaron entrar a Henry.
La voz de Henry pidiéndole a una joven sirvienta que le trajera un café bien cargado, hizo saltar de su asiento tanto a Estrella como a Jack, quien se puso pálido del susto.
¡No hay tiempo para que te vayas Jack! Dijo Margaret. Escóndete en la biblioteca y no hagas ningún ruido...
Margaret le señaló el camino a Jack hacía la biblioteca y quitándose los zapatos Jack corrió hacía allí lo más rápido que pudo.
Estrella iba a correr junto a él, pero Margaret la tomó del brazo con fuerza y le dijo: ¡Escónde la taza de Jack detrás del asiento, y luego siéntate, fingiremos las tres que estábamos tomando el té, compartiendo la tarde...
Estrella asintió, y rápidamente escondió la taza de té y el plato con el pedazo de tarta que estaba comiendo Jack, detrás del sillón junto a la pared.
Después se sentó y tomó la taza de su té y le dio un gran sorbo para calmar sus nervios y parecer que nada pasaba, luego metió en su boca una galleta de vainilla.
Cuando Henry llegó donde estaban, Estrella solo lo miró, no le dijo ni una palabra porque su boca estaba llena de migas de galleta.
El rostro de Henry se veía muy tenso. Eso angustio tanto a Estrella como a Margaret.
La amiga de Margaret sintió que no era bienvenida en la situación que se avecinaba en la familia D Niro.
Así que se levantó de su asiento diciendo: Será mejor que me vaya Margaret, debo atender unos asuntos en mi casa. Te llamare luego...
Volviéndose a Henry dijo: Es un placer verlo señor D Niro...
Pero Henry con su acostumbrada seriedad, solo asintió con su cabeza y un escueto: Buenas tardes señora...
La actriz comprendió que lo mejor era irse, ya que podía verse que se avecinaba una tormenta. Solo sintió pena por Estrella, ella sabía lo enamorada que estaba ella de su novio Jack.
Y temió por Jack y lo que le haría Henry.
Yéndose la actriz de la salita donde estaban compartiendo el té, sin haber cruzado la puerta del jardín, escuchó la furia de Henry salir, haciéndola detenerse de golpe.
¿Sabías lo de tu hermano? ¡Estrella no me mientas! Grito muy enojado Henry.
¿Saber qué papá? Y, ¿De quién hablas? ¿De Henry o de Dilan? Dijo Estrella confundida y asustada a la vez al ver el enojo de su padre.
Margaret comprendió que algo grave había pasado para que Henry estuviera tan molesto. Una parte de ella se sentía agradecida de que el problema no fuera con Estrella y Jack, ellos habían sido muy cuidadosos en proteger su relación.
Y ya llevaban más de un año al abrigo de su casa, si su nieto Henry se enteraba de eso, no solo Estrella y su novio estarían en problemas, sino ella.
Henry, ¿qué fue lo que pasó, para que estés tan molesto?
Margaret nunca había visto a Henry tan enojado, y por su actitud se notaba que aquello era algo serio.
Henry se acercó a su hija y señalandola con el dedo índice dijo: Lo que tu hermano Henry obligó a hacer a Dilan es imperdonable ...
Estrella seguía sin entender de qué hablaba su padre, pero en su interior sintió alivio de que ella no fuera la que estaba en problemas.
¿Qué fue lo que hizo Henry papá? Preguntó extrañada Estrella.
Estrella sabía que ella se había alejado de sus hermanos por estar con la abuela Margaret y por centrar sus sentimientos y pensamientos en su novio Jack.
Y el tiempo libre que le quedaba estaba ocupado en sus estudios, así que estaba ausente de lo que hicieran sus hermanos.
La que estaba enterada de todo, era su hermana gemela Aneli, pero al parecer, su padre la culpaba a ella de algo, sin entender porqué.
Tú fuiste quien la trajo a la casa. ¡Fuiste tú quien se la presentó! ¡Eres responsable de esto!
Henry estaba furioso. Pero Estrella seguía sin entender. Y Henry lo entendió.
Alejándose de su hija, Henry bebió su café de un sorbo, después puso sus manos en su cadera para tratar de calmarse.
Margaret se acercó a él y puso sus manos en el brazo de Henry diciendo: Henry hijo, explicanos qué sucede. ¿Qué fue lo que hizo Henry para que estés tan molesto?
Henry se volvió a su abuela Margaret y con tristeza dijo: Abuela, sabes lo que significan mis hijos para mí...
Los planes que tengo para sus vidas. Y no creo haber sido un mal padre. Desde que me case con Aneli, mi vida fue ella y mis hijos...
¡No puedo entender que fue lo que hice mal para que Henry no use su cabeza!
Henry cálmate, dinos que pasó...
Estrella trajo a una muchachas a estudiar a la casa, me parecieron chiquillas muy simpáticas...
Ella y Aneli estudiaban con ellas, pero la amiga de Estrella empezó a quedarse en casa después de estudiar y viajaban juntas al colegio...
Eso me pareció inocente. Pero Dilan descubrió a su hermano con esa chica en su habitación...
¡Y el muy insensato de Henry lo obligó a guardar el secreto! El muy idiota pensó que eso sería una experiencia más en su vida, mientras le hacía el favor a la chiquilla de hacerla mujer...
Se suponía que sería un secreto. Pero su secreto se salió de las manos cuando el padre de la chica fue a verme hoy para pedirme que me hiciera responsable de mi nieto...
¡Henry dejó embarazada a la amiga de Estrella! La chica tiene tres meses y asustada de lo que había hecho se lo calló...
Como no quería ser una madre tan joven, una amiga la llevó a una clínica, pero no quisieron practicarle el aborto debido a su juventud y a su delgadez...
La chica dejó de comer para que no se notara su embarazo. Y por su estupidez se desmayó en su casa y en el hospital le dieron la noticia a sus padres...
La chica dijo quien era el padre de su hijo, y como imaginaras abuela, el padre de la chica vino furioso a verme y me acusó de solapar a mi hijo Henry...
Él es mayor de edad, el sujeto lo va a demandar sino se hace cargo del bebé. ¡ Y eso no es todo abuela...!
El padre de la muchacha exige que Henry se case con ella...
Henry involucró a su hermano en su pecado, y Dilan calló el secreto de su hermano por temor a lo que le haría Henry si me lo contaba...
¡No sé que es lo que más me molesta abuela, si que Henry halla embarazado a una chiquilla inquieta por experiencias y placer, o que obligara a su hermano Dilan a callar lo que había visto!
Dilan es un niño. Va a cumplir nueve años, y tuvo que ver semejante espectáculo por culpa de su hermano mayor...
Margaret escuchó todo lo que dijo su nieto Henry, y comprendió su indignación y enojo contra su hijo mayor.
Ese era un gran dilema.
Mientras que Estrella se puso a llorar, sintiéndose culpable, por estar tan centrada en su relación con Jack y no haber prestado atención a su amiga cuando le dijo que le gustaba su hermano Henry.
Estrella pensó que eso no tenía importancia, su hermano Henry estaba en la universidad y no se fijaría en su amiga siendo tan joven.
A pesar de que su amiga era muy bonita, ella era de su edad, y Estrella pensó que Henry no la vería como mujer, sino como a una niña.
Pero en ese instante su mente se abrió, entendiendo que ella también se había enamorado de un hombre más grande que ella, Jack ya tenía veintiséis y ella diecisiete.
La diferencia entre ella y Jack era más grande, que entre su hermano y su amiga Edith.
Margaret observaba a Estrella llorar sintiéndose culpable y a Henry sintiéndose dolido y acorralado.
Él no quería que su hijo se casara, pero el padre de Edith era un dignatario del gobierno, y su hijo Henry había cometido un grave error al no pensar en las consecuencias de sus actos.
En su discusión con Henry él le había dicho: ¡Yo no la busque papá! Ella se metió en mi habitación...
La primera vez yo la rechacé, pero ella siguió insistiendo...
Después de un par de veces, yo cedí, la hice mujer y me gustó lo que sentí con ella, y mantuvimos un par de encuentros más...
Pero después le dije que no podíamos seguir haciéndolo y terminé con ella. ¡Te juro papá, que solo fueron tres veces! Y no sé si ese hijo es mío o no...
Ella tenía muchos deseos de tener experiencias y no estoy seguro de sí solo estuvo conmigo o con alguien más...
Esas palabras sonaban y resonaban en la cabeza de Henry.
El padre de Edith le había dado un ultimátum, Henry tenía dos semanas para comprometerse con su hija o él llevaría el caso a los tribunales.
Mientras Henry se hallaba en la casa de su abuela Margaret, Aneli contacto a la madre de Edith y le dijo: Señora, lamento mucho lo que sucedió...
Mi hijo Henry cometió una falta muy grave, pero antes de llevar esto a los tribunales, y exponer a su hija a un escarnio público...
Le pido que le practiquen al bebé de su hija un examen de ADN, si el bebé es de Henry, le prometo que él se hará cargo...
Pero sino, esto se dará por terminado. Y el verdadero padre del bebé de su hija, deberá hacerse responsable y esto no saldrá a la luz...
Ni su hija, ni mi hijo se verán envueltos en un escándalo. Que ni a su familia ni a la mía les conviene...
La madre de Edith le respondió: Señora D Niro, le agradezco que me llamara, sinceramente lamento lo sucedido. Yo también tengo mis sospechas sobre lo que afirma mi hija...
Haré lo que usted me sugiere señora D Niro, y una vez tenga el resultado, me comunicaré con usted...