Isabella Como todos los últimos domingos de estas semanas hemos venido a la playa en Huelva. David me toma una foto de espaldas donde solo llevo el bañador que enseña mi espalda y un pareo de leopardo - quedaste hermosa. Enmarcare está foto y cuando esté en la oficina me dará un buen motivo para volver a casa temprano y tener sexo delicioso con mi esposa - Eso me encanta - y a mí. Al volver a casa encontramos todo un desorden. Parece que hubiera pasado un huracán por aquí, las flores están tiradas en el suelo junto con el jarrón roto y varios objetos más como nuestras fotos de matrimonio y familiares. ¿Qué ha pasado? - devuélvemelos - aparece Virginia de la nada con un arma apuntandonos y veo a Max ponerse delante de nosotros. - ¿De qué hablas? Baja esa arma bruja - le respondo

