La única forma que encontré para despertar a Beatriz el lunes por mañana fue echarle agua fría en la cara. Se molestó conmigo, pero una vez que la acerqué a recordar lo que tuve que hacer por ella la noche anterior se calmó. Y cuando tomó café se acordó de casi todo. Casi todo porque parecía que el tema de Rixton diciendo que ella es su novia no salió a relucir esa mañana en nuestra conversación. Si era sincera, creo que era mejor para todos que ella no lo sepa. De lo que no pude escapar fue contarle sobre la aparición de Alessandro, los detalles vergonzosos no se los di, pero su presencia en la situación hizo que Beatriz también se avergonzara, así que no quiso chismear mucho sobre las razones del por qué el presidente de Wolden nos ayudó. Aunque Beatriz se tomó unas pastillas para el

