Después de la llamada de Tania, sabía que me esperaba un largo día, ya que debía hablar con ella ahora que estaba de novia con Paul. Y por la suspensión de tres días, no tenía corazón para regañarla, ya que es la primera vez en su vida que se mete en problemas y sus calificaciones y comportamiento, son excepcionales siempre. La mañana en la oficina fue bastante productiva y entretenida, así que se me pasó muy rápido. Entro al baño, me arreglo un poco y mientras estoy mirándome al espejo, pienso que sería bueno darme una vuelta por casa y saber que los chicos han ido por Noah, además de prepararles algo rápido para que almuercen. La puerta del baño se abre y es Ángela. —Justo iba a tu oficina para buscarte, Mía —Me sonríe. —Hola, Ángela, hace días que no nos vemos —La saludo con un beso

