Parker Se sorprendió al ver a Whitney entrar en el comedor de la manada esa mañana. Solo había pasado una hora desde el amanecer. Normalmente desayunaba con su madre y su hermana, los otros niños del orfanato, lo cual Parker no sintió que debía interrumpir. Le gustaba lo bien que se llevaba el chico con todos los demás niños aquí. Ni una sola vez lo había visto discriminar a ningún niño, independientemente de su linaje. No podría decir rango porque incluso los linajes omega dentro de esta manada eran guerreros, y el chef de la cocina era de linaje de guerrero élite. Algo que normalmente se atribuiría a un linaje omega en otras manadas. Whit le sonrió y fue a servirse el desayuno, luego vino y se sentó en su mesa. Parker le sonrió, —Buenos días, Whitney —Lo saludó. —Hola —El chico asint

