Parker Se sonrió a sí mismo mientras llevaba a Belladonna, Whitney y Milly a su oficina por la mañana. La había acostado él mismo, se había quedado dormida en el sofá, acurrucada contra él, y aunque al ponerla en su cama había estado muy tentado de subirse con ella, se había contenido. Lo había mantenido en un nivel adecuado como le había dicho que lo haría, aunque había entrado en su suite esa mañana y la había besado para desearle buenos días justo frente a los dos niños antes de sentarse a comer con ellos. Belladonna, sin embargo, lo miró mientras él levantaba sus labios de los de ella, y ella le agarró la barbilla y lo atrajo de nuevo hacia ella, besándolo un poco más profundo y por más tiempo. Le sorprendió más de lo que esperaba, pero no tanto como las palabras que siguieron; sobr

