Louise también se había asegurado de que el vestuario masculino volviera a funcionar a la perfección. Nunca se es demasiado precavido. Por suerte, así era. E incluso le pidió al conserje que lo comprobara dos veces. Y antes de que Tony llegara, dio un pequeño vistazo a la piscina para asegurarse de que no hubiera nadie merodeando fuera del horario de trabajo. El bikini era muy poco profesional y no quería que ningún estudiante ni profesor la viera con él, no en su trabajo. Y lo que hacía y lo que no hacía con Tony era, en el mejor de los casos, una zona gris. No le haría ningún bien a su carrera que la descubrieran haciendo cosas totalmente prohibidas, sobre todo con un estudiante, fuera suyo o no. Tony llegó quince minutos después de que sonara la campana final. Louise se había pasado e

