Capítulo 36. Se caen las máscaras

1456 Words

Maya comenzó a llorar y a pesar a que su cuerpo estaba a punto de colapsar, agarró al pequeño Eton y lo pasó al asiento delantero mientras lloraba y gritaba enloquecida. —¡Mi hijo! Mi pequeño… ¡Ay Dios! Esto es un sueño, mi hijo vivo ¡¿Cómo fue posible?! —exclamaba la mujer entre sollozos. Entretanto Eton la miraba con miedo. —Papá ¿Ella es tu esposa? ¡Creo que se volvió loca! —habló con un tono de voz a punto de quebrarse. —Maya, por favor, tranquilízate lo estás asustando... ¡Cálmate mi amor! —le suplicó mientras se paraban a un lado de la calzada. —¡Es mi hijo! ¿Tienes idea de cuánto lo he llorado? ¿Cómo he sufrido y llenado mi corazón de odio por haberlo perdido? No te imaginas como mi corazón quedó destrozado, cómo perdí las ganas de vivir y si no hubiera sido porque días después

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD