La mañana había llegado, y consigo nuevas esperanzas para Julian. Cuando se apresuro hasta su habitación, esta vez decidió tocar. Espero pacientemente, pero nadie contestaba. Lo volvió a intentar, pero el resultado fue el mismo. Una duda paso por su mente unos instantes, pero luego esta se disipo dejando paso a una audacia antes desconocida. Giro el pomo de la puerta adentrándose en la habitación. Pero no había rastro de Kate por ninguno lado. « ¿Acaso ya habría bajado y él no lo había notado? » Estaba por irse cuando un ruido lo sobresalta. « ¡Madre mía! ¡Era Kate! ¡Saliendo del cuarto de baño! » Sus ojos se sorprendieron al verlo. Ambos casi congelados en ese instante. Pero fue allí, cuando Julian, desvío su vista de sus ojos, y fue a fijarse a algo más abajo. ¡Estaba en vuel

