- Julieta: ¿ya están todos aquí?
- Octavio: ¿Qué pasó en tu oficina? ¿Por qué está este desastre y todo ese desvergue?
- Rosa; ¿por qué estás haciendo todo este escándalo mamá?
- Pablo: mamá, ¿Qué pasó? ¿Por qué gritaste así de fuerte? Asustaste a todos.
- Oscar: ¡¿por qué estoy yo aquí!?
- Julieta: todos ustedes van a explicarme quién fue el que destrozó mi oficina y mis trabajos de más de dos meses arduos de pintura. ¿Saben lo que me costó hacer todo eso?
- Rosa: ay mama, de seguro colocaste mal algo y se cayó, después de todo eres muy desordenada
- Julieta: ¿Cómo puede un simple objeto hacer todo ese desastre? ¿Acaso estás delirando?
- Octavio: de seguro fue un accidente tuyo, no lo sé, habrás dejado algo mal como dice Rosa y pues ese es el resultado.
- Julieta: ¿de verdad? ¿Es en serio? Quien crees que soy, soy tu hermana, soy la más organizada y detallista de todos nosotros, algo que no puedo decir de ti por lo visto.
- Pablo: ¡tío! Viniste, cuando viniste ¿Por qué no avisaste que habías venido?
- Octavio: después hablaremos de eso sobrino, me alegra verte.
- Julieta: lo único que no quería que pasara, ya pasó. hijo porque no vas un momento a tu cuarto y esperas ahí, está es una reunión de personas mayores.
- Pablo: ¡no mamá! Tengo algo que decirle y estoy muy enojado
- Rosa: porque no te vas a tu cuarto enano, y nos dejas a nosotros esto. no es de tu incumbencia.
- Julieta: oye, Rosa, no le digas a tu hermano así
- Octavio: sí Rosa, él es tu hermano no debes de tratarlo así, discúlpate
- Rosa: está bien, lo siento enano. diciéndolo en un tono de desinterés y forma burlesca.
- Julieta: ROSA, de seguro lo aprendió de ti, nada más se puede esperar de una persona como tú.
- Octavio: oye, oye ¿Qué estás diciendo? te recuerdo que tú tampoco eres perfecta.
- Julieta: tú no tienes derecho a decir eso, mucho menos tú que eres un desastre, siempre quieres hacer las cosas a tu manera y siempre estás equivocándote. Por eso tu hermana siempre tiene que preguntarse las cosas. porque tú mencionas palabras que son mentira.
A veces miro hacia el cielo y veo que las estrellas están tan brillantes y hermosas que olvido lo que realmente es hermoso, el esfuerzo, la lucha, la tenacidad, nada de eso importa si no crees en tus convicciones. Si no eres más que un pequeño gusano que se atreve a salir de ese maldito charco en el que nació. todo eso se vuelve borroso si no crees en lo que haces. Ya que sin esperanza la sociedad se cae, sin esperanza la fuerza se vuelve débil, sin esperanza tus mueres. Eso era lo que me mantenía con vida, saber que las cosas por la que luche y me esforcé toda mi maldita vida eran suficientes para poder cumplir con las expectativas de los demás, el creer que si me esforzaba todos los días, cumplía mis horarios y con mis obligaciones. tú estarías orgullosa de mí, pero al parecer estás tan decepcionada como el primer día que cometí mi primer error. no te culpo yo también lo estaría si tuviera a un hijo que solo busca mediante el desastre y la destrucción, un poco de tu atención y un poco de tu amor, a comparación de mi hermana que siempre es la que está esforzándose y sacando los mejores resultados en todo, aquella que entre más es el esfuerzo más grande son sus recompensas. y yo, y yo, ¡maldita sea! Jamás pude sentir lo que realmente era bonito, lo que realmente era tener a alguien que entre más veces se caía y entre más veces fallaba más veces te decía ¡si piensas que el camino al éxito es fácil solo eres un mediocre que se resigna al fracaso ¡Solo eres alguien que no tiene un ápice de valor por sí mismo y busca el camino más fácil hacia el triunfo! Jamás esperé que me dieran un trofeo o que reconocieran mi valor ante las demás personas, lo único que quería era que al verme la gente me respetara y no que me dieran miradas de decepción y de indiferencia.
Las personas se negaban a ver lo que era y solo veían, lo que podía causar, mi madre, mi padre, mi hermana hasta los desconocidos solo sentían vergüenza de mí. nada más despreciable que aquello que te falla y que no cumple con lo que tú deseas, aquello que irrumpe y destruye todo lo que tú querías, ALGO CON LO QUE TENÍAS QUE VIVIR TODA TU VIDA, pero que ahora solo recuerdas como un mal sueño. mi vida no era la más brillante o la más esplendorosa de toda mi familia más bien era un fracaso tras otro, siempre buscando la manera de hacer las cosas mejor y de sobresalir para que así todos pudieran ver lo que realmente soy y no aquello por lo que pasabas en problemas.
Una vez me llamo la atención una pequeña frase que decía, “aquellos con poder pueden ser grandes personas, pero aquellos que saben usar el poder. Aunque no lo tengan, pueden destruirlo todo” jamás creí en las cosas que me decía un libro, pero ese día creí hasta en el Sr. Diclesk, un personaje de mi infancia que veía en un libro de relatos fantásticos.
Mi madre no era la más paternal de todos en nuestra familia, mi padre tampoco. no era aquel que todo hijo quisiera en su familia, normalmente se la pasaba de viaje en su trabajo llevando cargas de papel entre ciudades y casi nunca estaba en la casa por el mismo motivo, tenía una hermana menor de solo dos años con respecto a mi edad, ella era otra cosa, era diferente a lo que yo era, ella era realmente inteligente, estudiosa y bien portada. yo por otro lado, era una desgracia, siempre hacía las cosas y jamás me salían bien, no sobresalía en ningún deporte y mi hermana era buena en todo. jamás se me dieron los estudios, para ser sincero jamás le entendí a ninguno de mis profesores por lo que la escuela era mi peor campo, en cambio mi hermana sacaba las mejores notas y siempre participaba en todos los eventos que hacían, aunque hay que reconocer que yo era bueno haciendo amigos y ella casi que no hablaba con nadie, siempre se la pasaba en la biblioteca leyendo libros los cuales apenas y yo entendía, pero ¡hey!, no entiendan mal nos llevábamos súper bien, casi siempre era ella la que me ayudaba con mis tareas y yo era el que la defendía de todos aquellos tarados que la molestaban por ser la nerd del salón. ¿saber más que todos en ese puto colegio?, sinceramente creía que ella debía ganar un premio nobel por saber más que los profesores, nadie más que yo podía entenderla, solo yo sabía quien era realmente y porque era tan mala en hacer amigos o poder formalizar una relación con las demás personas. ¡Ahh! A veces las personas siempre tienden a malinterpretar las señales y creen que tienen la verdad absoluta de las cosas que nos ocurren a nosotros, pero no están más alejados de lo que realmente es.
A veces siento que la soledad es una parte importante de mi vida porque solo yo sé lo que soy y sé lo que puedo hacer, mis padres y mis maestros muchas veces creen que yo estoy mal y que debo de cambiar el cómo me comporto, pero lo que realmente ellos no sabes es que, yo soy lo que soy y eso nunca va a cambiar por mucho que lo intenten, habría que empezar a ver a mi familia el cómo está constituida. al parecer, mi madre siempre trato de apoyarme en todo lo que podía hacer y siempre fue una madre ejemplar de lo mejor que una hija pudiera pedir, aunque otros no siguieran las mismas líneas de las cuales ella quisiera que lo hiciera, pero que realmente siempre quiso a pesar de lo que pareciera, que por más que lo apartaba de su interés siempre trató de que hiciera las cosas por sí mismo y que nunca dejará de perseverar por más fallas que tuviera, mi padre, pues él era un hombre ausente debido a su trabajo para poder darnos lo que podía y más para poder formar un desarrollo de nuestra familia a un nivel más alto.
Desde siempre quise encajar entre todos los demás niños, pasar el tiempo hablando de las cosas. de las cuales nos gustaría tener una vida normal como la de toda persona, pero lo que me impedía hacerlo era mi mentalidad y mi sentido de la vida, no me importaba nada en absoluto a no ser que fuera de mi interés y de mi círculo de propiedad, si era así tenía toda mi atención. Gracias a eso no pude encajar ante toda esta burda clase de desenfreno y hormonas. mientras que otros pensaban en salir a fiestas yo me la pasaba en casa haciendo deberes y disfrutando la vida de la manera más extraña y poco convencional, con memes y trabajos, en cambio, mi hermano siempre se la pasaba saliendo con sus amigos, hacer travesuras y a pasar el rato, y lo curioso era que siempre que volvía de sus aventuras a escondidas de mi madre me traía cosas, recuerdo que una noche me trajo unas piedras luminiscentes que brillan en la oscuridad.
- Julieta: ¿por qué me das esto?
- Octavio: guarda, y cuando tengas problemas llámame que yo estaré ahí en menos de lo que mamá prepara su salsa especial.
- Octavio: sabes, deberías llevar esas piedras a la escuela a lo mejor te dan un premio por descubrirlas, y así puedes ir a la universidad que quieras cuando seas grande.
- Julieta: pero, tú las descubriste tú deberías llevarlas, así podrías mejorar tus calificaciones.
- Octavio: no, yo prefiero seguir estando donde estoy, así estoy bien, además si las entrego me subirán de curso y me despediría de los chicos. me siento mejor estando con ellos que con la profesora que nos enseña español ,con su cara de desvelada.
- Julieta: si, tienes razón. tiene una cara de desvelo todos los días.
- Octavio: bien yo me voy. los chicos me están esperando y ya deben de estar por irse así que nos vemos hermanita.
Salto de la ventana de mi cuarto hacia la calle sin que mi madre lo viera salir y sin causar ningún tipo de ruido, desde ese día sabía que, aunque fuéramos distintos terminaríamos siendo la mejor pareja de hermanos que existe en el mundo.
En los años siguientes ambos hermanos lograron entrar en la preparatoria y poder desarrollar las carreras correspondientes que cada uno había elegido. Julieta, ella pudo entrar a la universidad y poder tomar la carrera de Chef para poder ser igual de buena que su madre, estaba rodeada de los mejores profesores y antes de que ella se diera cuenta estaba empezando a generar más empatía y a ser amistades entre sus compañeros de estudio. hasta empezó a sentir atracción hacia uno de sus compañeros varones, creo que demasiado. claro, sin mi ayuda no lo hubiera logrado, trabajamos de manera incansable y desesperada para que este cerebrito pudiera perder el miedo y el desenfreno de poder hacer contacto visual y entablar una conversación con las personas, eso fue lo más divertido. una vez la dejamos en el centro de la ciudad para que pidiera indicaciones a las personas y así poder volver a casa, le tomó casi tres horas lograrlo, pero al final, ella siempre suele realizar todo lo que se propone y llego a casa, asustada y cansada, pero al final me demostró que ella siempre sería mejor que yo.
Por mi parte a duras penas pude entrar a una universidad con la ayuda de Julieta claro, ella a diferencia de otros siempre creyó que yo podía levantarme y seguir. nunca se rindió y siguió ayudándome, hasta en una de esas me enseño como cocinar. Ya que no tenía ni idea de eso, recuerdo que solo era ponerme en la cocina y todo empezaba a incendiarse, escogí la carrera de abogado porque al parecer se me daba bien el decirle las cosas a la cara a las personas. Al final todo resultó bien para los dos, ambos nos graduamos y pudimos encontrar nuestra vocación y empezar a trabajar, ella pudo enamorar a su pretendiente, se casaron y tuvieron unos hermosos hijos. una niña y un niño.
Yo me alejé de mis viejos amigos, y por separado empecé a montar mi propio negocio aunque no me fue muy bien, ya qué no sabía cómo vender mis productos y terminé fracasando. Al final terminé volviendo a la casa de mi madre, ya que hacía años que no la visitaba. Estaba igual que desde el día en el que nos fuimos, ella seguía siendo la madre que alguna vez nos cuidó. solo que ahora tocaba cuidarla a ella.
- Julieta: a ver, sé que me altere un poco, pero quiero saber que fue lo que paso aquí, esto es un desastre y quiero saber quien fue el causante de todo esto, porque sé que no fue por un error mío, no fue por dejar mal algo, ya que me había cerciorado de que así fuese antes de atenderte a ti.
- Octavio: a ver Julieta, nada ha podido haber destrozado todo esto. ¿Cómo uno de tus hijos podría hacer algo así? sabiendo que esto es tu trabajo y te toma mucho tiempo para poder hacerlo. por favor no los culpes a ellos, debió haber sido un error.
- Rosa: si mama, acaso crees que yo tendría un mínimo de interés en tus cosas, por favor no hagas otros de tus dramas.
- Julieta: que dramas Rosa, eh, si tú que siempre tratas de llevar la contraria y nunca quieres obedecerme.
- Pablo: mamá, analicemos primero las cosas, ¿Qué fue lo que hiciste antes de salir de tu oficina y de volver a ella?
- Julieta: estaba hablando con tú… tío y luego de que terminase de ello, me dirigía hacia aquí nuevamente para empezar a trabajar.
- Rosa: de seguro lo hiciste para llamar la atención y lo que busca es hacer un espectáculo como lo haces siempre.
- Julieta: ¿acaso tienes algo que decir pequeña niña?, eh ¿acaso quieres decirme algo? Sabes qué es lo que tú tienes, crees que así me haces algún daño pero no puedes, porque eres una malcriada que tu padre siempre consintió y ahora es una pequeña diabla.
- Rosa: ¿en serio? De verdad piensas empezar así, pues bien, entonces te diré lo que debí decirte hace mucho tiempo atrás desde que papá se fue.
- Rosa: tú… Eres… Una… Maldita… Loca… Y… Una…… Histérica.
A veces las familias no son las más fieles a lo normal y cotidiano que una familia debe de ser, pero mi familia no es la que más llama la atención por ser “normal”. Saben, siempre quise que las cosas más locas y más “oscuras” fueran las que me llamaran la atención cosas como libros de terror misterios, tipos casi semi hemos, entre las demás cosas, pero siempre que quise tenerlas, mi madre se oponía a que yo lo hiciera por lo que me orillo a que las consiguiera de formas no convencionales. Ella siempre ha sido sobreprotectora con nosotros, con mi hermano en especial, siempre quiere que las cosas se hagan de la manera en la que a ella le parece mejor, pero siempre termina siendo un desastre. una prueba de eso, soy yo, siempre que quiero hacer algo por mi cuenta ella dice que se lo deje, ya que puede que me lastime y salga herida, pero siempre está arruinando mi vida, cada vez que quiero progresar y hacer algo por mi propia cuenta me bloquea, no me deja hacer nada, pero en cambio a mi hermano siempre lo deja hacer todo lo que quiere. Jamás pensé en el favoritismo en mi familia, hasta el día que mi papá se fue, ella creyó que no fue la causante de todo lo que destruyó a nuestra familia, pero yo sé que fue su culpa. y todos los días revivo ese mismo momento una y otra vez en mi mente, mi padre, a diferencia de mi madre, era un poco más liberal. él trabaja para las organizaciones que dirigían los grandes cúmulos de casas en nuestro sector, servicio de inmobiliaria. era consciente de los riesgos que teníamos como personas desconocidas en este mundo y con mentes prematuras, pero siempre nos dejaba experimentar con todo lo que hacíamos, más de una vez llegó a discutir con nuestra madre porque nos protegía demasiado. Una noche ella llegó de su trabajo como era habitual, siempre se la llevaba con mi padre como una típica relación de pareja que se quiere, pero esa noche ella era diferente. llegó como si fuera otra persona, nosotros estábamos en nuestras respectivas habitaciones, ya era casi medianoche, gritos se escuchaban en la habitación de mis padres que estaban al fondo del pasillo, escuchábamos como ellos estaban discutiendo. claramente no conocíamos el contexto y no sabíamos y entendíamos por qué éramos unos niños pequeños que no conocían este mundo de adultos por el que ellos pasaban, así que solo lo ignoramos, decidimos seguir durmiendo. mi hermano se durmió pensando que estaban jugando a los gritos. eso fue lo que le hice creer, era demasiado joven para saber por lo que esa noche oscura y fría estaba pasando. el comienzo de una bonita relación empezaba a destruirse de manera rápida y acelerada, empezando por los cimientos que alguna vez los habían unido y colocado en el camino que ahora había dejado, mi mente clara nublada no dejaba de escuchar todo eso.
Mi relación con mi padre era más de lo que podía decir y disfrutar con mi madre, así que los susurros silenciosos que se escuchaban después de que mis padres habían terminado de gritar no me dejaban dormir. Desde ese momento mi cerebro se quedó disgustado y con un odio hacia mi madre que ahora descargo cada día de su existencia.